El Gobierno aprueba el nuevo marco laboral para el sector artístico y técnico de la cultura
El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Trabajo y Economía Social, ha aprobado este martes el Real Decreto que regula la relación laboral especial de los artistas en las artes escénicas, audiovisuales y musicales, así como del personal técnico y auxiliar. La nueva norma tiene como objetivo modernizar un marco regulador que databa de 1985, adaptándolo a las nuevas realidades digitales y reforzando la protección de los derechos de los trabajadores del sector.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha calificado el texto como la «gran reforma laboral de la gente de la cultura». Según las previsiones gubernamentales, la normativa beneficiará a unos 771.000 profesionales, lo que representa el 3,6% del empleo total en España. El texto es fruto de más de un año de negociaciones con sindicatos, organizaciones empresariales y cerca de 80 entidades representativas del ámbito cultural.
Una de las principales novedades de la regulación es la implantación de medidas estrictas contra el acoso y la violencia. Las empresas estarán obligadas a adaptar sus protocolos de prevención a la intermitencia y corta duración de los contratos del sector. En este sentido, se introduce la figura obligatoria del «coordinador de intimidad» para aquellas producciones o representaciones que incluyan escenas de contenido íntimo o sexual, con el fin de garantizar el consentimiento y prevenir situaciones de abuso.
En lo que respecta al trabajo de menores de 16 años, el Real Decreto establece por primera vez una regulación pormenorizada y de ámbito nacional. A partir de ahora, la actividad artística de los menores solo podrá realizarse por cuenta ajena y bajo autorización administrativa previa, eliminando la posibilidad de que operen bajo regímenes de trabajo autónomo. Esta medida busca atajar situaciones de explotación en redes sociales, publicidad y producciones audiovisuales, garantizando que exista una empresa responsable de la relación laboral y velando por el desarrollo educativo y personal del menor.
En materia de condiciones de trabajo, la norma clarifica qué periodos deben computarse como tiempo de trabajo efectivo. Actividades como ensayos, tareas de preproducción, posproducción y acciones promocionales deberán ser remuneradas y cotizadas como tales, resolviendo una de las demandas históricas del sector. Asimismo, se regula la transparencia retributiva, obligando a desglosar en las nóminas las cuantías correspondientes a salarios y a la cesión de derechos de propiedad intelectual.
El Real Decreto también aborda la digitalización al incluir expresamente el trabajo en plataformas de streaming y YouTube, adecuando los conceptos de «espectáculo público» al contexto tecnológico del siglo XXI. Además, se establecen mecanismos para mejorar la previsibilidad de los contratos, obligando a las empresas a informar por escrito y con antelación sobre los planes de trabajo y ensayos.
A pesar de la acogida favorable general por parte de los interlocutores sociales, los sindicatos CCOO, UGT, UAA y CONARTE han manifestado una reserva crítica respecto a la inteligencia artificial. En un comunicado conjunto, las centrales sindicales han lamentado que el texto no incluya límites específicos al uso de la IA generativa, una tecnología que consideran un «riesgo existencial» para la vulnerabilidad de los trabajadores de la cultura.
Finalmente, el Gobierno se ha comprometido a la creación de comisiones técnicas adicionales que estudiarán futuras medidas relacionadas con la formación, la recualificación profesional y la representatividad de los trabajadores, con el objetivo de seguir desarrollando el denominado Estatuto del Artista.


