Lula da Silva retoma campaña de calle en Brasil tras resultados de la primera vuelta
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reinició este viernes sus actividades proselitistas en la vía pública con el objetivo de revertir el escenario electoral tras la primera vuelta de los comicios presidenciales. Durante un acto en Ceilândia, en la periferia de Brasilia, el actual mandatario y líder del Partido de los Trabajadores (PT) expresó su determinación para alcanzar la victoria en el balotaje frente al candidato opositor, Flávio Bolsonaro.
La movilización se produce tras la publicación del primer sondeo de la firma Datafolha de cara a la segunda vuelta, el cual sitúa al aspirante del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, con un 52% de la intención de voto frente al 48% de Lula da Silva. En la jornada electoral del pasado domingo, Bolsonaro obtuvo el 47% de los sufragios, superando por dos puntos al presidente en ejercicio, quien alcanzó el 45% del apoyo ciudadano.
En su discurso ante simpatizantes, Lula da Silva enfatizó su rechazo a las políticas de su adversario y aseguró que su gestión impedirá el retorno de ideologías extremistas al poder. El mandatario, que busca su cuarto mandato no consecutivo a los 80 años de edad, reconoció la necesidad de ajustar su táctica política para atraer al electorado en el tramo final de la contienda.
La nueva estrategia de campaña del Partido de los Trabajadores contempla un incremento sustancial en la presencia digital y el uso de redes sociales. El propio Lula manifestó su intención de intensificar su participación en debates televisivos y plataformas de internet, autodefiniéndose como un nuevo «internauta» para conectar con los sectores más jóvenes y usuarios de entornos virtuales.
Durante el acto, el candidato oficialista dirigió críticas hacia Flávio Bolsonaro, vinculándolo con presuntas irregularidades financieras relacionadas con el Banco Master. Asimismo, cuestionó la alineación internacional de la familia Bolsonaro y su relación con la anterior administración estadounidense, al tiempo que defendió la soberanía de los símbolos nacionales brasileños.
En el plano legislativo y social, Lula da Silva reafirmó su compromiso con propuestas clave como la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, iniciativa que actualmente se encuentra bajo análisis en el Senado Federal. También destacó la importancia de fortalecer la educación pública y las políticas de lucha contra el feminicidio, contraponiendo estos pilares a la política de flexibilización de armas promovida por la oposición.
El escenario político brasileño se mantiene en una fase de alta polarización mientras ambos candidatos reajustan sus alianzas y mensajes de cara a la votación definitiva, en un clima marcado por la estrecha diferencia que reflejan las últimas encuestas de opinión pública.


