Las redes de tráfico de personas trasladan a medio millar de migrantes desde Ceuta a la Península tras la crisis de julio
Las organizaciones dedicadas al tráfico de seres humanos han trasladado a la Península a al menos 500 personas procedentes de Ceuta desde el asalto migratorio ocurrido los días 30 y 31 de julio. Según fuentes de las fuerzas de seguridad españolas y de la agencia europea Frontex, estas redes criminales han consolidado el uso de la ciudad autónoma como una plataforma de tránsito estratégico para el traslado de migrantes hacia las costas andaluzas.
La monitorización realizada por los agentes describe una operativa basada en el flete de embarcaciones desde puntos como Algeciras, La Línea de la Concepción y otras localidades de las provincias de Cádiz y Málaga. Estas naves recogen a grupos de ciudadanos marroquíes y subsaharianos en Ceuta para introducirlos en territorio peninsular, evadiendo los controles fronterizos ordinarios.
De acuerdo con informes de la Guardia Civil, las mafias han estipulado tarifas que oscilan entre los 5.000 y 7.000 euros por cada trayecto. Los agentes advierten que la presión migratoria detectada a finales del mes pasado ha sido aprovechada por estas redes para incrementar su actividad, operando a pesar del aumento de la vigilancia en la zona. «Todos los días se están interviniendo embarcaciones, aunque muchas logran huir», señalan fuentes del instituto armado.
En el marco de estas actuaciones, la Compañía Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil interceptó el pasado lunes una lancha en los acantilados de La Sirena. La embarcación, que pretendía zarpar con nueve personas a bordo, zozobró tras realizar maniobras evasivas ante la presencia policial. La intervención se saldó con el rescate de siete migrantes y la detención de dos presuntos patrones, cuyas actuaciones han sido integradas en el correspondiente atestado judicial.
La situación ha generado un debate técnico sobre la naturaleza de los flujos migratorios en la zona. Mientras el Ministerio del Interior atribuye la crisis de finales de julio a la acción directa de las mafias, fuentes policiales expertas en Extranjería sostienen que el cruce masivo inicial se realizó de forma autónoma a través de medios precarios. Sin embargo, estas mismas fuentes coinciden en que las organizaciones criminales sí capitalizan la fase posterior: el traslado irregular desde Ceuta hacia el espacio Schengen.
Este fenómeno ha tenido repercusiones en el ámbito internacional y en la gestión del tratado de Schengen. Italia mantiene actualmente controles sobre los viajeros procedentes de España debido al incremento de los flujos migratorios, una medida a la que el Gobierno español respondió de forma recíproca. Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reiterado que el control documental en la ciudad autónoma es efectivo y que el régimen especial de Ceuta impide el movimiento libre hacia el continente, si bien esta restricción no afecta a quienes logran cruzar por vías irregulares fuera de los cauces comerciales.


