María San Gil advierte sobre el avance de EH Bildu y la pérdida de memoria histórica en el País Vasco
La ex presidenta del Partido Popular en el País Vasco, María San Gil, ha alertado sobre la «amoralidad democrática» que supone el crecimiento electoral de EH Bildu y su proceso de normalización en las instituciones. En una reciente entrevista concedida a Esperanza Aguirre, la que fuera líder de los populares vascos entre 2004 y 2008 ha analizado el actual escenario político regional, señalando que la coalición abertzale actúa como una «carcoma» que se ha extendido por el tejido institucional hasta el punto de amenazar la hegemonía histórica del Partido Nacionalista Vasco (PNV).
San Gil, quien actualmente desempeña el cargo de vicesecretaria general de la Asociación Católica de Propagandistas e impulsa la plataforma NEOS, sostiene que el avance de EH Bildu es fruto de un «blanqueamiento» sistemático que sitúa a la formación como una alternativa de poder real para las elecciones de 2027. Según su análisis, este fenómeno ha sido posible gracias a una estrategia iniciada en el año 2004 que ha permitido tratar a los herederos de la antigua Batasuna como un partido democrático convencional, obviando su vinculación histórica con el entramado de la banda terrorista ETA.
Durante la conversación, la ex dirigente recordó el asesinato de Gregorio Ordóñez en 1995, suceso del que fue testigo presencial y que marcó el inicio de la denominada «socialización del sufrimiento» por parte de la banda terrorista. San Gil lamentó que, décadas después, las nuevas generaciones de vascos desconozcan la identidad de figuras clave como Miguel Ángel Blanco o Fernando Múgica, lo que a su juicio facilita la asimilación política de quienes no han colaborado con la justicia ni han mostrado un arrepentimiento genuino.
En el ámbito institucional, San Gil fue especialmente crítica con la gestión del Gobierno de España respecto a la política penitenciaria. Denunció la transferencia de la competencia de prisiones al Gobierno Vasco, lo que en su opinión ha derivado en una «amnistía encubierta» mediante la concesión de grados que permiten la salida a la calle de presos etarras. Asimismo, señaló al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como el responsable de sustituir el objetivo de la «derrota» del terrorismo por el de la «negociación», otorgando oxígeno político a una banda que se encontraba «contra las cuerdas».
Respecto a la situación social en San Sebastián y otras localidades vascas, la entrevistada describió una atmósfera de incomodidad para quienes mantienen posturas constitucionalistas, a quienes calificó como «vascos de segunda» o «parias». San Gil explicó que su actual residencia laboral en Madrid responde a la falta de oportunidades profesionales en su tierra natal debido a su trayectoria política, un reflejo de lo que considera una sociedad «envejecida y sin ilusión».
Como propuesta de futuro para el constitucionalismo en el País Vasco, la impulsora de NEOS abogó por la creación de coaliciones de personas por encima de las siglas partidistas. En este sentido, sugirió la unión de perfiles diversos de la sociedad civil y política que presenten un proyecto conjunto basado en la defensa de la libertad y la unidad de España, superando las barreras electorales que actualmente dividen al voto no nacionalista.
Finalmente, San Gil insistió en la necesidad de librar una «batalla cultural» y pedagógica constante. Para la ex presidenta del PP vasco, la recuperación de los cimientos democráticos en la región pasa necesariamente por reivindicar la memoria de las víctimas y evitar que el relato histórico sea dictado por quienes formaron parte del entramado terrorista.


