El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido este viernes ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados para detallar el plan estratégico del Gobierno destinado a aliviar la presión migratoria en Ceuta. El Ejecutivo ha solicitado formalmente a la Unión Europea una financiación de 35,6 millones de euros para la construcción de un nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de carácter permanente y el refuerzo tecnológico de la frontera.
La inversión prevista se canalizará a través del Instrumento de Apoyo Financiero a la Gestión de Fronteras y la Política de Visados de la UE, con una tasa de cofinanciación del 90 %. El proyecto central es un centro con capacidad para 800 personas que busca optimizar la capacidad de respuesta y garantizar una gestión ordenada. Asimismo, el plan contempla la prolongación de los espigones fronterizos de El Tarajal y Benzú, la instalación de boyas y el despliegue de un sistema de vigilancia aérea con drones, además de embarcaciones ligeras y dispositivos subacuáticos remotos.
Durante su comparecencia, el titular de Interior ha ofrecido datos sobre la situación actual en la ciudad autónoma, cifrando en 5.000 el número de inmigrantes que permanecen en el territorio, de los cuales 1.500 son menores de edad. No obstante, estas cifras han sido cuestionadas por los grupos de la oposición. Tanto el Partido Popular como Vox han elevado la estimación a 20.000 personas, basándose en el volumen de asistencia alimentaria prestada por Cruz Roja, que ha llegado a repartir más de 9.000 raciones en una sola jornada.
Grande-Marlaska ha defendido la gestión gubernamental y ha puesto en valor la colaboración con las autoridades de Marruecos, calificándola de «sostenida y eficaz». A pesar de admitir que se deben «extraer lecciones» de la crisis migratoria, el ministro ha evitado pronunciarse sobre la existencia de informes previos de los servicios de inteligencia que pudieran haber alertado de la entrada masiva de personas en el mes de julio.
En el ámbito de la seguridad ciudadana, el ministro ha hecho un llamamiento al cese de la violencia tras los recientes altercados en Ceuta, donde se han registrado ataques a vehículos de asistencia humanitaria. Actualmente, el despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado asciende a 1.600 efectivos. Mientras grupos como Sumar han denunciado la proliferación de discursos de odio, el Partido Popular ha reprochado al ministro la falta de una condena específica hacia las agresiones sufridas por los militares desplegados en la zona.
Finalmente, el responsable de Interior ha recordado que la estrategia de seguridad en Ceuta se completa con el Plan de Infraestructuras de Seguridad del Estado 2026-2034. Dicho programa contempla una inversión de 66,6 millones de euros para la renovación de las instalaciones policiales, incluyendo 23,4 millones para una nueva Jefatura Superior de Policía y 43 millones para la Comandancia de la Guardia Civil, que se suman a los 34,4 millones invertidos en el perímetro fronterizo desde el año 2018.


