Las Fuerzas Armadas españolas y el Reino de Marruecos desarrollan de forma simultánea actividades operativas en las inmediaciones del Estrecho de Gibraltar y el Mar de Alborán. Mientras España ejecuta el ejercicio de defensa nacional ‘Eagle Eye’ en la costa de Málaga, Marruecos ha movilizado una unidad de cazas F-16 en el aeropuerto de Alhucemas, en una zona geográficamente próxima a la ciudad autónoma de Melilla.
La activación española, denominada ‘Eagle Eye’, se configura como uno de los ejercicios más relevantes para la vigilancia y control del espacio aéreo nacional. En esta ocasión, el Ejército del Aire y del Espacio ha desplegado seis cazas F-18 pertenecientes al Ala 15, con base habitual en Zaragoza, en la Base Aérea de Málaga. Estas aeronaves operan bajo el esquema de Alerta de Reacción Rápida (QRA), un protocolo que exige la capacidad de despegue en menos de 15 minutos ante cualquier traza aérea no identificada.
De forma paralela, la Real Fuerza Aérea de Marruecos ha ordenado maniobras con sus cazas F-16, de fabricación estadounidense, utilizando como base de operaciones el aeropuerto Cherif Al Idrissi de Alhucemas. Esta infraestructura, de carácter civil y con actividad moderada, se sitúa a unos 40 kilómetros de Melilla. Los ejercicios marroquíes han incluido prácticas de ‘touch-and-go’ —maniobra en la que el avión toca pista y despega de inmediato— y vuelos a baja cota en áreas colindantes al golfo de Alhucemas, donde se ubican enclaves de soberanía española.
Fuentes militares consultadas enmarcan este despliegue marroquí en la denominada «política de gestos», habitual cuando España realiza ejercicios de gran calado en la zona del Estrecho. La coincidencia temporal de ambos ejercicios subraya la importancia estratégica del Mar de Alborán. En las últimas semanas, el Ministerio de Defensa español ha reforzado la presencia en los peñones de soberanía española en la zona para garantizar la estabilidad y la vigilancia del área.
El dispositivo español cuenta con un componente conjunto que integra medios navales y terrestres. La Armada participa con la fragata ‘Méndez Núñez’ (F-104), que aporta sus sistemas de sensores de detección lejana y misiles para fortalecer la arquitectura de defensa aérea. Por su parte, el Ejército de Tierra ha desplegado en el entorno del Puerto de Málaga a la Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) «Carthago», liderada por el Grupo de Artillería Antiaérea II/73 de Cartagena, sumando capacidades de escudo antiaéreo terrestre.
La conducción técnica de la operación nacional se centraliza en el Centro de Operaciones Aéreas (AOC) y el Grupo Central de Mando y Control (GRUCEMAC), ambos ubicados en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz. Este sistema de mando coordina la información de los radares de los Escuadrones de Vigilancia Aérea (EVA) situados en Constantina (Sevilla), Motril (Granada) y Alcalá de los Gazules (Cádiz), garantizando la custodia permanente de la soberanía aérea en el sur peninsular.
Finalmente, cabe destacar que mientras la actividad española está plenamente reglada en los calendarios de defensa, en el ámbito internacional se ha difundido información sobre supuestas maniobras marroquíes conjuntas con cazas franceses bajo el nombre ‘Onyx 26’. No obstante, fuentes oficiales no han confirmado la existencia de dicho calendario en los registros de las fuerzas aéreas de ambos países, limitándose la actividad detectada a los movimientos en el entorno de Alhucemas.


