Tensión institucional tras declaraciones de la senadora Celeste Amarilla contra Kylian Mbappé
La senadora paraguaya Celeste Amarilla, representante del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), ha generado una controversia de alcance internacional tras emitir una serie de declaraciones calificadas de racistas y discriminatorias contra el futbolista francés Kylian Mbappé. El incidente se produjo tras la eliminación de la selección de Paraguay frente al conjunto de Francia en los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026, desencadenando una respuesta directa del deportista y cuestionamientos sobre la conducta de la legisladora en el ejercicio de su representatividad.
El conflicto se originó a partir de las valoraciones tácticas de Mbappé al término del encuentro, donde el delantero calificó de «sucio» el planteamiento del equipo sudamericano, aunque matizó que cada selección compite con las herramientas a su alcance. En respuesta, Amarilla utilizó sus redes sociales para proferir insultos de carácter racial y personal, describiendo al capitán francés como «camerunés colonizado» y «rico nuevo», además de cuestionar su identidad nacional y sugerir que los jugadores paraguayos debieron haber reaccionado físicamente contra él al finalizar el partido.
La retórica de la senadora se intensificó con publicaciones adicionales en las que empleó comparaciones deshumanizantes. Estas expresiones han provocado una reacción formal por parte del futbolista, quien a través de un comunicado en sus plataformas oficiales identificó a la legisladora y calificó sus intervenciones como «indignas de su cargo». Mbappé sostuvo que tales manifestaciones empañan el desempeño histórico de la selección paraguaya y afirmó que no permitirá que se propague el odio y el racismo bajo el amparo de la libertad de expresión.
Celeste Amarilla, quien ocupa una banca en el Senado de Paraguay desde 2023, cuenta con un historial de polémicas por sus declaraciones en el ámbito parlamentario y digital. En 2021, durante su etapa como diputada, protagonizó un incidente diplomático al criticar la vestimenta de la reina Letizia de España durante una visita de cooperación internacional, refiriéndose a la monarca de forma despectiva. Estas conductas han sido objeto de debate recurrente en el Congreso paraguayo respecto a los límites de la inmunidad parlamentaria y el decoro institucional.
Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte de la Cámara de Senadores de Paraguay o de la Cancillería respecto a las posibles implicaciones diplomáticas de estas declaraciones. El caso ha reabierto la discusión sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos en el uso de plataformas digitales y el impacto de sus discursos en la imagen exterior del Estado, especialmente en contextos de eventos de alta visibilidad internacional como la cita mundialista.


