El Gobierno nacional restringe el acceso de la prensa acreditada a la Casa Rosada por razones de seguridad
El Poder Ejecutivo de la Nación suspendió este jueves el ingreso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada y procedió al cierre de la sala de prensa institucional. La medida, confirmada por la Secretaría de Comunicación, responde a una decisión preventiva tras la presentación de una denuncia por presunto espionaje ilegal vinculada a la filmación de sectores internos del edificio gubernamental.
El secretario de Comunicación, Javier Lanari, informó a través de sus canales oficiales que la disposición técnica consistió en la deshabilitación del registro de huellas dactilares que permitía el ingreso a aproximadamente 60 corresponsales de medios nacionales y extranjeros. Según el funcionario, el objetivo de la medida es «garantizar la seguridad nacional» ante las actuaciones de la Casa Militar, organismo encargado de la custodia presidencial.
El origen del conflicto radica en una denuncia penal presentada contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno, integrantes de la señal de noticias TN. La acusación sostiene que se habría producido una violación de los protocolos de seguridad tras la emisión de imágenes grabadas en zonas restringidas de la sede de Gobierno. Ante este escenario, la administración central optó por restringir el acceso total de los profesionales de la comunicación de manera indeterminada.
La clausura de la histórica sala de prensa ha generado reacciones inmediatas en el ámbito periodístico. Cronistas acreditados señalaron que la medida se ejecutó sin una comunicación oficial previa, advirtiendo que el espacio de trabajo ha funcionado de manera ininterrumpida desde la recuperación de la democracia. Representantes de los trabajadores de prensa calificaron el hecho como un antecedente inédito que afecta el derecho al acceso a la información pública.
Desde el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) manifestaron su preocupación por lo que consideran una situación de extrema gravedad institucional. La entidad destacó que la restricción altera las condiciones básicas para la cobertura periodística en el principal ámbito del Poder Ejecutivo. Por su parte, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) enmarcó la decisión dentro de una escalada de tensiones entre la actual gestión presidencial y los profesionales del sector.
Hasta el momento, no se ha precisado cuándo se normalizará el sistema de acreditaciones ni bajo qué nuevos protocolos se permitirá el reingreso de los trabajadores de medios de comunicación al edificio de Balcarce 50. La medida se suma a una serie de modificaciones en la política de comunicación oficial que el Gobierno ha implementado desde el inicio de su mandato en diciembre pasado.


