La Fiscalía de Mónaco descarta el móvil terrorista en el atentado contra un magnate residente
El fiscal de Mónaco, Stéphane Thibault, ha confirmado que la explosión registrada el pasado lunes por la noche, que causó heridas a tres personas, está siendo investigada bajo los cargos de tentativa de asesinato y colocación de explosivos. En una comparecencia ante los medios, el representante del Ministerio Público descartó, al menos en la fase actual del procedimiento, que el suceso sea calificado como un acto de terrorismo, al no existir elementos suficientes para sostener dicha tipificación.
El incidente tuvo lugar en los bajos de un edificio residencial y afectó a un hombre de origen ucraniano residente en el principado desde 2021, a una mujer y a un adolescente. Según el último parte médico facilitado por las autoridades, la mujer se encuentra en estado crítico, mientras que el hombre está fuera de peligro y el menor de edad evoluciona favorablemente tras ser intervenido quirúrgicamente durante la madrugada.
La investigación se centra ahora en la identificación y captura del sospechoso, quien fue captado por las cámaras de seguridad del principado momentos antes de la detonación. Según los informes policiales, el presunto autor habría colocado el artefacto explosivo en la estructura del edificio antes de huir a pie en dirección a Beausoleil, municipio francés fronterizo. En el operativo de búsqueda participan de forma conjunta las fuerzas de seguridad monegascas y la policía francesa.
Respecto a la identidad de las víctimas, la Fiscalía evitó confirmar nombres de manera oficial, aunque se refirió de forma indirecta a las informaciones que señalan al magnate inmobiliario Vadim Ermolaev como el objetivo del ataque. Thibault puntualizó que el residente ucraniano afectado no cuenta con causas pendientes en Mónaco ni tiene constancia de que esté siendo buscado por autoridades de terceros países, en respuesta a las versiones que le vinculaban con sanciones previas dictadas por el Gobierno de Ucrania.
Dada la naturaleza del suceso y los estrechos vínculos institucionales con el país vecino, la Fiscalía de Mónaco mantiene una comunicación constante con la Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) de Francia. De forma paralela, las autoridades judiciales de Niza han iniciado un procedimiento por posesión de explosivos y asociación ilícita para colaborar en el esclarecimiento de un caso que ha alterado la habitual calma del enclave mediterráneo.


