Mónica García cuestiona la adquisición de un inmueble por la Comunidad de Madrid y critica la gestión de Díaz Ayuso
La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha calificado de «injustificables» los argumentos ofrecidos por el Gobierno regional presidido por Isabel Díaz Ayuso en relación con la compra de un ático en el distrito de Chamberí. García ha denunciado una supuesta «sensación de impunidad» por parte de la jefa del Ejecutivo autonómico, señalando que la operación, inicialmente prevista para servir de oficina temporal durante las obras en la Puerta del Sol, carece de sustento administrativo razonable.
En una entrevista concedida a TVE, la titular de Sanidad ha manifestado que esta maniobra responde a una voluntad de poner a disposición de la presidenta recursos públicos para uso particular. Según ha expresado García, la gestión de Díaz Ayuso refleja la percepción de que los ciudadanos madrileños están «a su servicio», término que ha utilizado para censurar lo que denomina una tendencia recurrente de la mandataria hacia este tipo de propiedades inmobiliarias.
La líder de Más Madrid ha vinculado esta nueva polémica con la situación residencial de la presidenta durante los últimos años, afirmando que ha residido en inmuebles que, a su juicio, han sido costeados de manera indirecta por los contribuyentes o por entidades privadas con intereses en la región. En sus declaraciones, García ha incidido en que todavía faltan «todas las explicaciones» necesarias para esclarecer el origen y la finalidad de los fondos involucrados en estas operaciones.
Asimismo, la ministra ha dirigido sus críticas hacia el organismo público «Planifica Madrid», cuestionando su legitimidad para intervenir en el mercado inmobiliario mediante la compra y venta de viviendas. García ha puesto en duda las competencias de dicha entidad para realizar transacciones de esta naturaleza, sugiriendo que la institución podría estar siendo utilizada para fines ajenos a su función pública original.
Por último, Mónica García ha señalado que percibe un agotamiento incluso en sectores afines a la presidenta madrileña ante la falta de transparencia en su gestión. Para la ministra, la situación actual representa un desafío a la resistencia de sus propios seguidores y una muestra de una política basada en la confrontación y la ausencia de rendición de cuentas ante las instituciones y la ciudadanía.


