La brecha de género en la vida laboral española se reduce a 3,4 años tras una década de crecimiento sostenido
La duración esperada de la vida laboral de las mujeres en España ha experimentado un incremento de un año más que la de los hombres durante la última década, lo que ha permitido reducir la brecha de género en el mercado de trabajo. Según los últimos datos publicados por la oficina estadística Eurostat, la diferencia entre ambos sexos se sitúa actualmente en 3,4 años, frente a los 4,4 años de diferencia que se registraban en 2016.
Para quienes inicien su trayectoria profesional en 2025, la duración media esperada de la vida laboral en España se estima en 37,5 años. El desglose por sexos sitúa la previsión en 38,5 años para los varones y 35,1 años para las mujeres. Esta evolución supone un crecimiento de 2,3 años en la proyección femenina desde 2016, frente al aumento de 1,3 años registrado entre la población masculina en el mismo periodo.
Esta tendencia al alza se refleja de forma generalizada en el conjunto de la Unión Europea (UE), donde la media comunitaria ha pasado de 35,2 años en 2016 a 37,5 años previstos para 2025. En el entorno europeo, la brecha de género también se ha estrechado, pasando de 5 a 4,1 años. Eurostat atribuye este fenómeno fundamentalmente al incremento de la participación femenina en el mercado laboral, que ha mostrado una tendencia de crecimiento sostenido a pesar del impacto coyuntural de la pandemia en 2020.
En el contexto nacional, el aumento de la permanencia en el mercado de trabajo coincide con un crecimiento del volumen de ocupación femenina. Desde 2016, más de dos millones de mujeres se han incorporado a la Seguridad Social en España, elevando la cifra total de trabajadoras por encima de los 10,6 millones. En la actualidad, las mujeres representan el 47,3 % del total de la población ocupada en el país.
Organizaciones sindicales como CCOO vinculan este incremento de la participación laboral femenina a diversos factores sociodemográficos, entre los que destacan el mayor nivel educativo de las nuevas generaciones, el retraso de la maternidad y el endurecimiento de la edad legal de jubilación. No obstante, advierten que el alargamiento de la vida laboral no corrige de forma automática las desigualdades estructurales, ya que las trabajadoras siguen registrando mayores tasas de parcialidad, temporalidad y salarios medios inferiores.
En la comparativa por Estados miembros, Malta lidera el incremento de la duración de la vida laboral con un aumento de 4,9 años, impulsado por una subida excepcional de casi ocho años en la proyección de las mujeres. En términos absolutos, Países Bajos (45,9 años) y Suecia (44,5 años) presentan las vidas laborales más prolongadas para los hombres, mientras que las trayectorias femeninas más extensas se localizan en Suecia (42,3 años) y Países Bajos (41,9 años). En el extremo opuesto, Italia registra la previsión más baja para las mujeres, con una media de 28,4 años.


