Más Madrid endurece los requisitos de participación en sus primarias mediante una reforma reglamentaria
La dirección de Más Madrid ha implementado una modificación en el reglamento de sus procesos de primarias que introduce criterios restrictivos para la obtención de la condición de militante con derecho a voto. La nueva normativa, que entrará en vigor de forma efectiva a partir de diciembre de 2025, vincula la participación electoral interna a la demostración de una actividad orgánica continuada durante el año natural previo a la convocatoria de los comicios.
El cambio reglamentario establece que, para adquirir la plena condición de militante, será preceptivo acreditar al menos tres participaciones anuales en actividades reconocidas por la organización. Según el texto aprobado, durante el ejercicio 2026 estas intervenciones deberán distribuirse de manera equilibrada a lo largo de los tres cuatrimestres naturales anteriores a la fecha de la consulta. Esta medida busca limitar el censo interno a los perfiles más activos y evitar la incorporación masiva de simpatizantes o nuevas afiliaciones de última hora que pudieran alterar los equilibrios de fuerzas actuales.
En el plano técnico, el reglamento especifica que se considerarán actividades válidas la asistencia a asambleas territoriales o sectoriales, la organización de actos, la gestión de redes sociales oficiales, la atención en centralitas o el reparto de material informativo. No obstante, la normativa incluye una cláusula de cumplimiento automático para los cargos públicos y el personal contratado por la formación y sus grupos parlamentarios, quienes mantienen sus derechos de participación derivados del ejercicio de sus funciones institucionales.
La reforma coincide con el anuncio de la actual ministra de Sanidad, Mónica García, de concurrir nuevamente a las primarias para liderar la lista electoral en las próximas elecciones autonómicas de 2027. Fuentes internas señalan que este marco normativo consolida la posición de la actual dirección, que controla el grueso de la militancia activa y los cuadros del partido, frente a posibles candidaturas alternativas que pudieran surgir de sectores críticos.
En este escenario destaca la figura de Emilio Delgado, dirigente con influencia en la zona sur de la Comunidad de Madrid, quien ha incrementado su proyección mediática en los últimos meses. El nuevo reglamento dificulta la estrategia de atraer nuevos sectores o perfiles jóvenes ajenos a la estructura orgánica inmediata para forzar un cambio de liderazgo, dado que cualquier nuevo integrante debería haber acumulado un historial de participación de al menos un año antes de poder votar.
La medida ha generado controversia en sectores de la formación que cuestionan la transparencia del registro de actividades, gestionado a través de una intranet propia. Las críticas internas apuntan a que la exigencia de «fichar» en actos públicos puede excluir a simpatizantes con dificultades para la conciliación laboral o familiar, limitando el carácter abierto de la organización. Esta tensión reglamentaria ya provocó el pasado mes de febrero la dimisión de cuatro miembros del Comité de Garantías, quienes alegaron una progresiva limitación de sus funciones supervisoras.
Desde el entorno de Mónica García se defiende la reforma bajo la premisa de que la militancia debe estar vinculada al compromiso cotidiano con el proyecto político. Por su parte, Emilio Delgado no ha confirmado aún si disputará el liderazgo regional o si optará por integrarse en la política nacional, ante la posibilidad de ocupar un puesto en las listas al Congreso de los Diputados en futuros ciclos electorales.
Con la aprobación de este estatuto por parte de la Mesa Regional, Más Madrid inicia el diseño de su estrategia para 2027, blindando sus procesos de selección interna bajo un modelo que prioriza la estructura orgánica sobre la apertura a inscritos no vinculados a la actividad diaria de la formación.


