Fallece el tercer paciente afectado por la sobredosis de un fármaco oncológico en el Hospital de Burgos
Un tercer paciente oncológico ha fallecido en el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) tras permanecer cuatro meses en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), como consecuencia de una sobredosis accidental de un medicamento administrado el pasado mes de diciembre. Con este deceso, ascienden a tres las víctimas mortales entre los cinco pacientes afectados por un error en la preparación de dosis de Cabazitaxel, un fármaco quimioterápico cuya concentración superó seis veces la pautada originalmente.
El centro hospitalario reconoció el pasado mes de enero que los hechos se debieron a un «error humano» derivado de un fallo en la disolución del fármaco que provocó un exceso de concentración. Mientras que dos de los pacientes afectados fallecieron en el mismo mes de diciembre tras la administración de la dosis excesiva, otros dos han sido ya dados de alta. El caso se encuentra actualmente bajo investigación judicial en el Juzgado de Instrucción número 1 de Burgos por presuntos delitos de homicidio y lesiones por imprudencia profesional grave.
La investigación se inició tras la denuncia de la Fiscalía de Burgos, que incorporó quejas presentadas por los familiares y la asociación el Defensor del Paciente. Las diligencias previas buscan esclarecer las circunstancias exactas de la grabación de los datos en el sistema informático y la trazabilidad de la ficha del medicamento. El tribunal ha solicitado informes forenses para determinar la relación de causalidad entre la sobredosis y los fallecimientos, además de requerir información técnica a la empresa encargada del sistema informático del servicio de Farmacia.
Según recoge el escrito del Ministerio Fiscal, el origen del error se sitúa en la implantación de un nuevo sistema de prescripción electrónica en los servicios de Oncología y Hematología el pasado 2 de diciembre. Este cambio tecnológico requirió el volcado de una base de datos de medicamentos oncológicos que, si bien fue revisada por los facultativos del hospital, contenía una grabación errónea en la ficha del fármaco Cabazitaxel. Dicha imprecisión informática derivó en la preparación incorrecta de las dosis administradas a los pacientes.
La Fiscalía dirige su denuncia contra los profesionales implicados en la supervisión de la base de datos y en la revisión de los protocolos de tratamiento, que sumaban cerca de 2.000 principios activos. Asimismo, se ha señalado a la Consejería de Sanidad y a la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León como responsables civiles directos o subsidiarios. La administración autonómica confirmó el pasado mes de diciembre que asumirá las indemnizaciones pertinentes, aunque el proceso permanece a la espera de las conclusiones de la instrucción judicial.


