Una asesora cercana a Trump desempeñó funciones en la Casa Blanca sin autorización de seguridad
Natalie Harp, identificada como una de las colaboradoras más próximas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trabajó en la Casa Blanca durante un año sin contar con la acreditación de seguridad necesaria, según revela un informe publicado por el medio especializado MS Now. Este hecho ha trascendido en medio de un intenso debate político en Washington tras las recientes críticas de sectores demócratas sobre la influencia y el rol de la asesora en el entorno presidencial.
La controversia cobró relevancia pública el pasado domingo, cuando el senador por Georgia, Jon Ossoff, cuestionó la dedicación del mandatario a sus responsabilidades institucionales. Durante un mitin, Ossoff afirmó que el presidente prefiere delegar sus funciones para viajar con Harp en lo que describió como su «palacio volador», en referencia al avión utilizado por el jefe de Estado, el cual habría sido objeto de escrutinio por su origen vinculado al emir de Catar.
El nombre de Harp también se vinculó recientemente a los protocolos de seguridad nacional tras confirmarse su presencia en un vuelo secreto desde Ankara, Turquía, el pasado mes de julio. La operación se realizó tras la cumbre de la OTAN debido a una presunta amenaza de ataque por parte de Irán. Harp fue una de las pocas personas de confianza que acompañaron al mandatario en dicho trayecto, lo que ha intensificado las dudas sobre el acceso de personal sin credenciales formales a entornos de alta seguridad.
La respuesta de la Casa Blanca ante las declaraciones del senador Ossoff ha sido contundente. El portavoz Davis Ingle calificó al legislador demócrata de «perdedor de poca monta» y utilizó términos despectivos para referirse a su trayectoria política. Por su parte, Ossoff respondió el miércoles en una entrevista televisiva, asegurando que la reacción de la administración evidencia una falta de cohesión interna ante los cuestionamientos sobre su organización operativa.
Natalie Harp, de 35 años y originaria de California, posee una formación en comunicación y desempeñó labores como presentadora de televisión antes de incorporarse al equipo de Trump en 2022. En el ámbito interno, es conocida bajo el sobrenombre de «la impresora humana», debido a que acostumbra a portar una impresora portátil para suministrar al presidente copias físicas de artículos y publicaciones de prensa de manera inmediata.
Este episodio pone de manifiesto las tensiones entre el Capitolio y la Casa Blanca respecto a los protocolos de acreditación del personal del Ala Oeste. Mientras el entorno del presidente defiende la lealtad y eficacia de sus colaboradores directos, la oposición subraya la importancia de los procedimientos de seguridad estándar para cualquier funcionario con acceso directo al jefe del Ejecutivo y a información sensible del Estado.


