El embajador de la Unión Europea en Japón, Jean-Enric Paquet, ha manifestado este jueves la condena oficial del bloque comunitario ante la reciente visita del presidente ruso, Vladimir Putin, al archipiélago de las Kuriles. El diplomático calificó el gesto como una acción que aumenta la tensión regional y dificulta una resolución pacífica de la disputa territorial sobre estas islas, reivindicadas por Tokio como los Territorios del Norte.
Paquet señaló que esta visita, la primera realizada por el mandatario ruso a la zona en disputa, ocurre en un contexto de actividad militar desestabilizadora y en el marco de la ofensiva de Rusia en Ucrania. A través de un comunicado, el jefe de la delegación europea reafirmó el respaldo de la UE a Japón, a quien definió como un socio estratégico esencial para la seguridad internacional y el respeto al Derecho Internacional.
La postura europea se suma a las reacciones de otros actores globales de relevancia. Mientras que Estados Unidos ha declarado su apoyo total a la posición japonesa, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido un llamamiento a la contención para evitar que la situación derive en un aumento de la hostilidad. Por su parte, el Gobierno de China ha instado a las autoridades niponas a acatar los órdenes establecidos tras la Segunda Guerra Mundial.
El conflicto por la soberanía de las Kuriles ha impedido que Rusia y Japón firmen un acuerdo de paz definitivo desde hace casi ocho décadas. La administración japonesa fundamenta sus reclamaciones en el Tratado Bilateral de Comercio y Fronteras de 1855. En contraste, el Kremlin sostiene que su control sobre el archipiélago está plenamente amparado por los tratados internacionales suscritos al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
Este nuevo episodio diplomático subraya la complejidad de las relaciones en el Indopacífico, donde la presencia rusa y las alianzas occidentales continúan en un proceso de redefinición derivado del escenario geopolítico actual.


