Netanyahu reafirma desde el monte Hermón el objetivo de derrotar al Gobierno de Irán
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha manifestado este jueves que la principal tarea pendiente para su administración es la derrota del Gobierno de Irán y sus grupos aliados. Durante una visita oficial al monte Hermón, en los Altos del Golán, el mandatario destacó el posicionamiento estratégico actual de las fuerzas israelíes y aseguró que el país mantendrá un control territorial riguroso en la región ante las amenazas externas.
En el marco de la víspera del Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, Netanyahu subrayó que Israel no permitirá el establecimiento de fuerzas hostiles en sus fronteras. En su intervención, el jefe del Ejecutivo describió la situación actual como un momento de dominio sin precedentes, abarcando desde la zona del monte Hermón hasta el río Yarmuk y extendiéndose hacia el mar Mediterráneo, lo que calificó como una garantía de seguridad necesaria para la estabilidad del Estado.
El primer ministro vinculó estas acciones con la ofensiva militar iniciada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, refiriéndose a la campaña como la «Guerra de Redención». Según sus declaraciones, la desarticulación de lo que denomina el «eje de Teherán» es un compromiso ineludible de su Gobierno, afirmando que las tropas israelíes se encuentran próximas a alcanzar este objetivo estratégico en el tablero regional.
Por su parte, el Gobierno de Siria ha emitido una condena formal ante la presencia de Netanyahu en los Altos del Golán, territorio bajo ocupación israelí que Damasco reclama como propio. El Ministerio de Exteriores sirio calificó la visita como una «acción provocadora» y una «flagrante violación de la soberanía» del país y del derecho internacional. En un comunicado oficial, las autoridades sirias advirtieron que estas incursiones suponen una escalada que compromete la seguridad regional.
Finalmente, la diplomacia siria ha instado a la Organización de las Naciones Unidas y a la comunidad internacional a intervenir para frenar estas acciones y ha solicitado el retorno al Acuerdo de Separación de 1974. Damasco responsabilizó directamente a Israel de las posibles consecuencias derivadas de lo que considera una vulneración de su integridad territorial, mientras el Ejecutivo israelí reafirma su postura de no retirada en los frentes de combate actuales.


