Óscar Puente evalúa su futuro político y económico tras presentar su dimisión como ministro
La salida de Óscar Puente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, tras casi tres años al frente del departamento, abre un periodo de transición tanto en su trayectoria política como en su situación patrimonial. El dirigente socialista, que ha renunciado a concurrir a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, afronta ahora la gestión de su patrimonio declarado y la posibilidad de acogerse a la indemnización prevista para los exmiembros del Gobierno, mientras mantiene sus cargos orgánicos dentro del PSOE.
De acuerdo con la Ley 3/2015 reguladora del ejercicio del alto cargo, Puente tiene derecho a solicitar una compensación económica tras su cese. Esta indemnización equivale al 80% de su retribución anual durante un periodo máximo de dos años. Tomando como referencia el salario ministerial de 2026, cifrado en aproximadamente 85.513 euros brutos anuales, el exministro podría percibir unos 5.700 euros brutos al mes. Esta prestación es incompatible con cualquier otra retribución, pública o privada, y su percepción está sujeta a la comunicación formal por parte del interesado en un plazo de 15 días hábiles.
En cuanto a su situación financiera, la última declaración de bienes presentada ante el Congreso de los Diputados en julio de 2025 refleja un patrimonio compuesto por participaciones en cuatro viviendas y dos plazas de garaje. Tres de estos inmuebles se ubican en Valladolid y uno en la provincia de Alicante. No obstante, la titularidad es compartida en distintos porcentajes (50% y 25%) y, en algunos casos, se trata de nuda propiedad. En términos de pasivo, Puente declaró en dicha fecha una deuda bancaria de 400.870,30 euros pendientes de amortización.
Respecto a sus activos líquidos, los documentos oficiales de 2025 consignaban ahorros por un total de 81.262 euros distribuidos en dos productos de previsión: uno en la Mutualidad de la Abogacía y otro en una entidad bancaria, además de un saldo reducido en cuenta corriente. A estos recursos se suma la trayectoria profesional previa de Puente como abogado y su experiencia en el sector privado antes de su etapa como alcalde de Valladolid entre 2015 y 2023.
En el ámbito familiar, el exministro comparte su actual proyecto personal con Yasmina Gregori, profesional con amplia experiencia en la gestión hotelera y organización de eventos, quien hasta 2025 desempeñaba la dirección general de un establecimiento en Valladolid. La pareja cuenta con una unidad familiar de cinco hijos en total, incluyendo las hijas de sus anteriores matrimonios y un hijo en común nacido en 2025.
A pesar de su salida del Ejecutivo, la carrera política de Óscar Puente no se da por concluida en el seno del PSOE. El exministro conserva la secretaría general del partido en Valladolid y su puesto como vocal en la Ejecutiva Federal. Fuentes internas de la formación no descartan escenarios futuros que incluyan un retorno a la política municipal en Valladolid, una vez pasadas las elecciones generales, o su designación como senador por cuota autonómica a través de las Cortes de Castilla y León, opciones que dependerán de la estrategia orgánica del partido y de las vacantes que pudieran generarse.
Finalmente, el análisis de su gestión ministerial arroja opiniones divididas dentro de las filas socialistas. Mientras algunos sectores consideran que las incidencias ferroviarias recientes han erosionado su perfil institucional, otros destacan su capacidad de asumir responsabilidades políticas con la dimisión y su valor como activo electoral para el futuro del partido en Castilla y León.


