Emiliano García-Page rechaza la propuesta de financiación autonómica por considerarla «insolidaria y desigual»
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado este viernes su firme rechazo a la propuesta de reforma de la financiación autonómica que el Gobierno de España presenta ante el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). El dirigente autonómico ha calificado el nuevo modelo como el «más insolidario» de la historia democrática española, sumándose así a las críticas manifestadas por las comunidades gobernadas por el Partido Popular y por el Principado de Asturias.
Durante una intervención pública previa a la reunión del órgano multilateral, García-Page ha manifestado su «indignación» ante un planteamiento que, a su juicio, beneficia a los territorios con mayores recursos en detrimento de las regiones con menos ingresos. El presidente castellanomanchego ha cuestionado que un Ejecutivo de signo progresista acepte condiciones que, según sus palabras, vulneran el principio de equidad social y territorial al favorecer los intereses de las formaciones independentistas.
En el centro de la crítica del presidente regional se encuentra la influencia de los partidos catalanes ERC y Junts en la definición del sistema. García-Page ha denunciado lo que considera un «chantaje» que ha llevado a la administración central a aceptar el principio de ordinalidad. Según el mandatario, este criterio garantiza que las comunidades que más tienen siempre reciban más, lo que supone una renuncia a los valores esenciales de la socialdemocracia y al principio de igualdad entre ciudadanos.
Asimismo, el responsable del Ejecutivo de Castilla-La Mancha ha lamentado la falta de debate interno dentro del PSOE y la ausencia de una negociación multilateral previa con todas las federaciones del partido. En este sentido, ha comparado la gestión actual con procesos de reforma anteriores, señalando que en esta ocasión se ha prescindido de los órganos de consulta territorial. García-Page ha llegado a sugerir la necesidad de consultar el modelo con toda la militancia socialista, argumentando que el diseño de la financiación estatal afecta a la identidad misma de la formación.
Por último, el presidente regional ha señalado que los movimientos del Gobierno para atraer a otras comunidades, como la oferta bilateral realizada a Canarias, responden a una estrategia para dotar de «decoro» a un trámite que considera viciado de origen. Con esta postura, Castilla-La Mancha se sitúa en el bloque de oposición al modelo propuesto en el CPFF, defendiendo que la financiación de los servicios públicos debe basarse en la solidaridad interterritorial y no en acuerdos bilaterales específicos.


