FIFA califica de «campaña de desprestigio» las acciones legales de UEFA por el proyecto FFE
La FIFA ha respondido formalmente a las solicitudes judiciales interpuestas por la UEFA ante tribunales estadounidenses para acceder a documentación relacionada con el proyecto ‘FIFA Forward Enterprise’ (FFE). El organismo rector del fútbol mundial calificó estos requerimientos como parte de una «campaña de desprestigio» institucional, en el marco de un conflicto legal que cuestiona la gestión del presidente Gianni Infantino sobre un plan, ya retirado, para vender participaciones de competiciones internacionales a inversores privados.
La disputa se centra en la intención original de la FIFA de enajenar un 20 % de la FFE, una entidad privada proyectada para gestionar el Mundial y otros torneos, por un valor estimado de 4.200 millones de dólares. Aunque Infantino retiró la propuesta el pasado 1 de agosto debido a la oposición de la UEFA, la Confederación Asiática (AFC) y la Concacaf, el organismo europeo ha persistido en la vía judicial para obtener pruebas que, según afirma, podrían fundamentar procedimientos penales en Suiza.
En los escritos presentados ante el tribunal del Distrito Sur de Florida, el equipo jurídico de la FIFA sostiene que la motivación de la UEFA es proteger su actual dominio de mercado. Según la FIFA, el proyecto FFE buscaba dotar de solidez financiera a las federaciones más pequeñas para reducir la brecha competitiva con la élite europea. El organismo argumenta que un fútbol global más fuerte disminuiría el poder de los torneos insignia de la UEFA, al incentivar que los jugadores permanezcan en sus ligas nacionales en lugar de emigrar al extranjero.
Por el contrario, la UEFA acusa a Infantino de «mala gestión delictiva» y asegura que la valoración de la empresa era fraudulenta y diseñada para beneficio propio. En un comunicado reciente, el organismo presidido por Aleksander Ceferin solicitó una revisión externa independiente sobre los orígenes de la FFE. Asimismo, la UEFA ha manifestado su intención de trabajar con otras confederaciones para presentar una «alternativa creíble» a la dirección actual en el próximo Congreso de la FIFA, supeditando su apoyo a principios de integridad y rendición de cuentas.
En el ámbito procedimental, la FIFA ha obtenido autorización para oponerse a la petición de pruebas en Florida, con un plazo límite que vence el próximo 28 de septiembre. Al mismo tiempo, ha solicitado a la justicia de Nueva York que posponga cualquier decisión sobre el acceso a la documentación hasta que el tribunal de Florida se pronuncie definitivamente. La resolución de este conflicto legal marcará un precedente en la relación entre las dos organizaciones más potentes del fútbol profesional ante el próximo ciclo electoral del organismo internacional.


