La ocupación alcanza un máximo histórico de 22,8 millones mientras el paro repunta en el tercer trimestre
El mercado laboral español cerró el tercer trimestre del año con un balance mixto, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El número de ocupados alcanzó un nuevo récord histórico con 22.852.600 trabajadores tras aumentar en 73.600 personas entre julio y septiembre. No obstante, el desempleo también registró un incremento de 95.900 personas, situando la cifra total de parados en 2.591.200 y elevando la tasa de paro al 10,18%.
Este incremento del desempleo, que supone un alza del 3,8% respecto al trimestre anterior, representa el mayor aumento en un tercer trimestre desde el año 2020. Por su parte, la creación de empleo registró su menor avance para este periodo desde 2019, con un crecimiento del 0,3%. Pese al repunte trimestral de la tasa de paro, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha subrayado que el 10,18% actual constituye la tasa más baja para un tercer trimestre desde el ejercicio 2007.
La expansión del mercado laboral se ha visto impulsada por un incremento significativo de la población activa, que creció en 169.500 personas hasta situarse en un máximo histórico de 25.443.800 ciudadanos. Este dinamismo ha elevado la tasa de actividad dos décimas, alcanzando el 59,5%. En términos demográficos, el aumento de la ocupación se concentró exclusivamente en la población extranjera, con 75.400 nuevos ocupados, mientras que entre los trabajadores de nacionalidad española se registró un leve retroceso de 1.800 empleos.
En cuanto a la distribución sectorial de la ocupación, el informe del INE revela una divergencia entre el ámbito público y el privado. Durante el tercer trimestre, el sector público lideró la creación de puestos de trabajo con 89.900 nuevos empleos, compensando la pérdida de 16.300 puestos en el sector privado. Esta tendencia refleja una composición del crecimiento del empleo marcada por la contratación institucional durante los meses de verano.
El análisis por nacionalidad también arroja diferencias en la evolución del desempleo. Los ciudadanos españoles aglutinaron la mayor parte del repunte del paro con 71.400 nuevos desempleados, lo que supone un incremento del 3,8% para este colectivo. Por su parte, el paro entre la población extranjera aumentó en 24.500 personas, equivalente a una subida del 3,9% respecto al trimestre precedente.
En la comparativa interanual, las cifras mantienen una tendencia de crecimiento estructural. En los últimos doce meses, España ha creado 465.500 empleos netos, lo que supone un incremento del 2,1%, mientras que el volumen total de desempleados se ha reducido en 21.900 personas, un 0,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. La población activa, por su parte, presenta un incremento anual de 443.500 personas.


