La economía española mantiene su dinamismo con un crecimiento del 0,6% en el tercer trimestre
El Producto Interior Bruto (PIB) de España registró un crecimiento del 0,6% durante el tercer trimestre del año, según el avance de datos de la Contabilidad Nacional trimestral publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra supone una ligera moderación de una décima respecto al incremento observado en el trimestre anterior, apoyándose fundamentalmente en el empuje de la demanda interna.
De acuerdo con el informe estadístico, la demanda nacional aportó cinco décimas al crecimiento total, mientras que el sector exterior contribuyó con una décima. En el análisis pormenorizado de los componentes internos, el gasto público se consolidó como el principal motor de avance al acelerar su ritmo hasta el 0,9%, lo que representa un incremento de tres décimas frente al periodo precedente. En contraste, el consumo de los hogares experimentó una moderación, situándose en el 0,6% tras descender cinco décimas respecto al segundo trimestre.
La inversión también reflejó signos de desaceleración entre julio y septiembre, con un alza del 0,6%. Este dato supone una reducción de tres décimas respecto al trimestre previo y constituye el menor crecimiento registrado en este indicador desde el segundo trimestre del año pasado. Por su parte, el gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro avanzó un 0,6%, una décima más que en el informe anterior.
En el ámbito del sector exterior, las exportaciones de bienes y servicios mostraron un comportamiento positivo con una tasa intertrimestral del 1,3%, mejorando en dos décimas el registro del trimestre previo. Las importaciones, a su vez, experimentaron un crecimiento del 1,1%, lo que supone una ralentización significativa de 1,1 puntos porcentuales respecto a la variación registrada anteriormente.
Respecto a la comparativa interanual, la economía española aceleró su crecimiento una décima hasta situarse en el 2,7%. Este avance anual se debió casi exclusivamente a la demanda nacional, que aportó 2,6 puntos al indicador, mientras que la contribución del sector exterior fue prácticamente nula. Dentro de este marco anual, el consumo de las familias se moderó al 3,1% y la inversión creció un 3,9%, marcando su tasa más baja en al menos dos años.
Finalmente, los datos del INE revelan que el PIB a precios corrientes creció un 5,9% interanual, cuatro décimas por encima del trimestre anterior. El deflactor del PIB, indicador que mide la evolución de los precios en el conjunto de la economía, se situó en el 3,1% en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que representa un aumento de tres décimas sobre la tasa registrada el trimestre precedente.


