Esteban (PNV) califica de «desbordado» al Gobierno ante la crisis migratoria y descarta ser «muleta» de PP o PSOE
El portavoz del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, ha manifestado que el Gobierno central se encuentra «desbordado» tras la crisis migratoria en Ceuta. En una análisis de la situación internacional y nacional, el dirigente nacionalista ha apuntado la posibilidad de que Marruecos esté ejerciendo un «chantaje» sobre el Ejecutivo español y ha reafirmado la autonomía de su formación política frente a los bloques estatales liderados por el PSOE y el PP.
Esteban ha señalado que, según los documentos desclasificados del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), existían advertencias previas sobre la entrada multitudinaria de inmigrantes en la ciudad autónoma. A su juicio, el Ejecutivo «no midió bien» los riesgos y careció de la coordinación y atención necesarias desde el inicio de los acontecimientos. «No descartaría que Marruecos pueda tener algo que no conocemos que hace que la presión sobre el Gobierno español sea todavía mayor», ha añadido en referencia a posibles condicionantes externos sobre la política exterior española.
En cuanto a la gestión de los flujos migratorios, el representante del PNV ha abogado por agotar las vías legales para la devolución de los ciudadanos marroquíes y por buscar soluciones diferenciadas para los inmigrantes subsaharianos. Respecto a los menores de edad, Esteban ha defendido que la prioridad absoluta debe ser la «reagrupación familiar en sus casas», señalando que el Reino de Marruecos debe asumir su responsabilidad en este proceso. Según su diagnóstico, el modelo migratorio actual requiere una reordenación profunda, ya que el Estado se encuentra «por encima de sus capacidades».
En el plano estrictamente político y electoral, Aitor Esteban ha marcado distancias con el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español. Ha asegurado que el PNV no será «muleta» de ninguna de las dos formaciones y que su prioridad absoluta será la defensa de los intereses de Euskadi. Aunque ha reconocido que la coalición de gobierno con el PSE-EE en el País Vasco «está funcionando», ha matizado que dicha alianza no condiciona la libertad de acción de su partido en la política nacional ni su postura ante el Gobierno de Pedro Sánchez.
Finalmente, el portavoz nacionalista ha respondido a las críticas de los socialistas vascos, quienes han acusado al PNV de priorizar cuestiones identitarias sobre las necesidades sociales. Esteban ha tildado estas acusaciones de «ridículas», recordando que el País Vasco contaba con la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) mucho antes de que el Gobierno de coalición estatal impulsara el Ingreso Mínimo Vital (IMV). Con esta afirmación, el dirigente ha reivindicado la gestión social histórica de su partido frente a las políticas impulsadas desde Madrid.


