La Policía Nacional interviene en Ceuta ante el intento de entrada forzosa al asentamiento de Loma Colmenar
Efectivos de la Policía Nacional han intervenido este miércoles en las inmediaciones del asentamiento de acogida de Loma Colmenar, en Ceuta, para contener un intento de entrada masiva y por la fuerza. La actuación policial se ha producido a primeras horas de la mañana ante la presión ejercida por un grupo de personas que permanecen acampadas en el exterior del recinto, a la espera de ser admitidas en las instalaciones habilitadas.
Según han confirmado fuentes policiales, la situación de tensión se ha generado por la acumulación de más de 500 personas en la explanada circundante. La intervención ha tenido como objetivo principal restablecer el orden y dispersar a quienes intentaban franquear los accesos de forma violenta. Este episodio se suma a diversas reyertas registradas en el mismo perímetro durante las últimas jornadas, lo que ha motivado un refuerzo de la vigilancia en la zona.
Para garantizar el control del aforo y la seguridad dentro del recinto, las autoridades han implementado un sistema de identificación mediante pulseras. Este mecanismo permite a los agentes distinguir a los inmigrantes que ya tienen asignada una plaza en las tiendas de campaña de aquellos que todavía aguardan en el exterior. El despliegue policial se mantiene activo para evitar nuevos incidentes en los puntos de acceso al campamento.
El perfil de quienes integran este asentamiento temporal corresponde mayoritariamente a varones de origen marroquí, con edades comprendidas entre los 18 y 35 años. Según los testimonios recabados en el lugar, la demora en la asignación de plazas ha provocado que algunos de estos ciudadanos lleven más de diez días pernoctando a la intemperie en las inmediaciones de Loma Colmenar.
Este enclave se ha consolidado en las últimas semanas como un punto crítico de estancia temporal, con características similares a otros asentamientos previos en la ciudad autónoma. La saturación de los recursos de acogida continúa marcando la gestión migratoria en el entorno fronterizo, mientras las fuerzas de seguridad priorizan el mantenimiento de la estabilidad ciudadana en el área.


