La Fiscalía solicita dos años y medio de prisión para dos agentes de Benidorm por un presunto delito de odio
La Audiencia Provincial de Alicante ha acogido este lunes el juicio contra dos agentes de la Policía Local de Benidorm, acusados de un presunto delito de odio tras la supuesta humillación a una mujer transexual durante el confinamiento por la crisis sanitaria de 2020. El Ministerio Público solicita para los procesados una pena de dos años y seis meses de prisión, así como tres años de inhabilitación profesional, al considerar que los acusados actuaron con una motivación discriminatoria hacia el colectivo transexual.
Los hechos analizados por el tribunal se remontan al 1 de mayo de 2020, cuando los efectivos realizaban labores de patrullaje para supervisar el cumplimiento de las restricciones de movilidad. Según el escrito de acusación, al localizar a la víctima en la vía pública, uno de los agentes —con rango de oficial— se dirigió a ella con expresiones vejatorias y comentarios despectivos sobre su apariencia física y condición personal desde el interior del vehículo patrulla.
Simultáneamente, el segundo agente procesado procedió a grabar la escena con su teléfono móvil personal. Dicho material audiovisual fue posteriormente compartido en un grupo de la aplicación de mensajería WhatsApp integrado por compañeros del cuerpo policial. La grabación terminó filtrándose a las redes sociales, donde alcanzó una alta difusión y generó una notable repercusión en los medios de comunicación.
Durante la vista oral, los acusados se limitaron a responder a las preguntas de su representación letrada. El agente que realizó la grabación sostuvo que no existía ánimo de discriminar a la víctima ni al colectivo trans, alegando que captó las imágenes a petición de su compañero para documentar presuntos insultos que la mujer les habría proferido en un encuentro previo esa misma mañana. Por su parte, el oficial encausado ratificó esta versión y negó que su intención fuera la distribución pública del vídeo.
La defensa de los policías ha solicitado la libre absolución de sus patrocinados, argumentando que los comentarios fueron una reacción a las supuestas provocaciones de la víctima y no una manifestación de odio hacia el colectivo. Sin embargo, la Fiscalía mantiene que la gravedad de las expresiones y el contexto de la actuación policial constituyen una vulneración de los derechos fundamentales con un marcado carácter discriminatorio.
La víctima no compareció en la sesión de este lunes, aunque en la fase de instrucción del caso manifestó que se encontraba en la calle para adquirir tabaco, negando cualquier actividad ilícita o enfrentamiento previo con los agentes. Tras la presentación de las conclusiones definitivas por parte de la acusación y la defensa, el juicio ha quedado visto para sentencia por los magistrados de la Audiencia de Alicante.


