El PP critica en el Congreso el «uso partidista» de la política exterior tras la repatriación de la flotilla de Gaza
El portavoz de Exteriores del Partido Popular, Carlos Floriano, ha censurado este jueves ante el Pleno del Congreso de los Diputados lo que considera un «uso partidista y oportunista» de la acción diplomática por parte del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Durante la comparecencia urgente del ministro para informar sobre la situación de los ciudadanos españoles integrantes de la flotilla de Gaza, Floriano ha recriminado al Ejecutivo una supuesta selectividad en la defensa de los derechos de los nacionales en el extranjero.
El representante popular ha cuestionado la disparidad de criterios en la gestión de crisis internacionales, citando explícitamente los casos de españoles encarcelados en Guinea Ecuatorial y los detenidos en Venezuela. «¿Son de peor condición?», ha preguntado Floriano, quien ha instado al Gobierno a explicar por qué no se han solicitado comparecencias de urgencia para abordar dichas situaciones, defendiendo que «todos los españoles, sin excepción, merecen la protección del Gobierno».
Durante su intervención, el portavoz del principal grupo de la oposición ha solicitado transparencia sobre el coste económico de la repatriación de los miembros de la flotilla y ha cuestionado la situación de vulnerabilidad de algunos de sus integrantes, citando expresamente a la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Según Floriano, la actuación del Ejecutivo no responde a principios estables, sino a una «conveniencia política» que busca rédito electoral a través de la cuestión palestina.
Asimismo, el Partido Popular ha vinculado esta actividad en la esfera internacional con una estrategia para desviar la atención de los asuntos internos del Gobierno. Floriano ha mencionado, entre otros frentes, las investigaciones judiciales en curso, la falta de Presupuestos Generales del Estado y la incapacidad legislativa en materias como vivienda. En este sentido, ha acusado al presidente Pedro Sánchez de intentar proyectarse como un «líder global de la izquierda» para evitar el debate político nacional.
Finalmente, el portavoz ha reclamado una política exterior que sea «coherente, previsible y al servicio de los españoles». En su conclusión, ha advertido de que la diplomacia nacional no debe estar supeditada a estrategias electorales y ha calificado de «repugnancia moral» el respaldo de ciertas formaciones políticas a la comparecencia, instando al Ministerio a actuar bajo criterios de igualdad y defensa de los derechos humanos en todos los escenarios internacionales por igual.


