Illa rechaza en el Parlament la prohibición del burka propuesta por el PP y confronta los discursos de Vox y AC
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha manifestado este miércoles su rechazo a la propuesta del Partido Popular para prohibir el uso del burka en Cataluña durante la sesión de control al Govern en el Parlament. En una jornada marcada por el debate sobre los derechos civiles y la seguridad, el jefe del Ejecutivo autonómico ha declinado la solicitud del líder popular, Alejandro Fernández, y ha mantenido tensos intercambios con los representantes de Vox y Aliança Catalana a propósito de la violencia política y los discursos de odio.
Alejandro Fernández, presidente del PP en Cataluña, ha instado a la Generalitat a prohibir de forma «fulminante» el uso del burka, al considerar que esta prenda atenta contra la libertad de las mujeres y vulnera la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Fernández ha criticado la gestión del PSC en ayuntamientos como el de Lleida, donde se ha planteado la regulación en lugar de la prohibición, y ha reprochado a Illa una supuesta falta de determinación ante una realidad que, según el líder popular, compromete los valores democráticos.
En su respuesta, el presidente Illa ha reconocido que el burka no es de su agrado y que ha constatado su presencia en ciudades como Barcelona, aunque ha matizado que no se trata de un fenómeno masivo. El president ha rechazado la prohibición administrativa y ha aprovechado su intervención para acusar al PP de asumir la agenda ideológica de Vox, haciendo referencia al concepto de «prioridad nacional» que los populares han pactado con la formación de Ignacio Garriga en otras comunidades autónomas como Extremadura y Aragón.
La sesión ha continuado con la intervención de Ignacio Garriga, líder de Vox en Cataluña, quien ha denunciado que el Govern «tolera y ampara» agresiones contra los miembros de su partido por parte de colectivos independentistas. Salvador Illa ha condenado cualquier forma de violencia, pero ha instado a Garriga a no recurrir al victimismo. Según el president, la mayoría de los grupos parlamentarios han sufrido ataques a lo largo de su historia precisamente por defender un sistema de libertades frente a ideologías que Illa ha vinculado con el autoritarismo.
Por último, la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha intervenido para denunciar el «cordón sanitario» que el resto de formaciones aplica a su partido y ha lamentado los ataques sufridos en sus sedes y carpas informativas. Illa ha señalado la similitud entre los argumentos de Orriols y los de Vox, sugiriendo que es el propio lenguaje de la diputada el que fomenta el clima de confrontación. «Ven la paja en el ojo ajeno y no ven la viga en el propio», ha concluido el president, cuestionando la responsabilidad de la líder de AC en el incremento de la tensión política.
Con esta sesión de control, el Ejecutivo de Salvador Illa reafirma su distancia con las propuestas de la derecha y la extrema derecha en materia de orden público y derechos de las minorías, apostando por una línea discursiva que prioriza la convivencia frente a las medidas prohibitivas solicitadas por la oposición.


