El precio medio de los hoteles en los principales destinos nacionales se encarece un 27,8% en septiembre
Los principales destinos turísticos de España han registrado un incremento significativo en sus tarifas hoteleras durante la tercera semana de septiembre, alcanzando un precio medio de 245,4 euros por noche. Según los datos proporcionados por el portal eBooking.com para el periodo comprendido entre el 14 y el 21 de este mes, esta cifra representa un aumento del 27,8% en comparación con los 192 euros registrados en las mismas fechas del año anterior.
Este encarecimiento coincide con unos niveles de ocupación que rozan el lleno técnico, situándose en una media del 96% en las cinco ciudades analizadas: Barcelona, Benidorm, Madrid, Palma de Mallorca y Sevilla. La fuerte demanda ha provocado que el coste por pernoctación sea, de media, 53,4 euros superior al de hace doce meses, desdibujando la tendencia histórica de encontrar ofertas competitivas tras la finalización de la temporada estival de agosto.
Sevilla se sitúa como la capital con el mayor crecimiento porcentual de los destinos estudiados. La capital andaluza ha experimentado una subida del 68%, elevando el precio medio de 125 a 210 euros por noche. Paralelamente, la ocupación en la ciudad ha escalado del 88% al 97%, reflejando una presión de la demanda sin precedentes para estas fechas.
Por su parte, Madrid registra el mayor incremento en términos absolutos. Dormir en la capital tiene actualmente un coste medio de 265 euros por noche, lo que supone 100 euros adicionales respecto al año pasado y un aumento relativo del 60,6%. En una línea similar se encuentra Benidorm, donde las tarifas han pasado de 125 a 192 euros, un 53,6% más, manteniendo una ocupación del 97%.
En el archipiélago balear, Palma de Mallorca se consolida como el destino con el precio medio más elevado de la muestra. A pesar de que su incremento ha sido más moderado que en la península, con un 9,4%, la estancia por noche se sitúa en los 290 euros frente a los 265 euros del ejercicio anterior.
Barcelona representa la única excepción a la tendencia alcista generalizada. La ciudad condal ha registrado un ligero descenso del 3,6% en su tarifa media, situándose en 270 euros por noche frente a los 280 euros de hace un año. No obstante, este ajuste no responde a una caída en el interés turístico, dado que su ocupación hotelera ha crecido cuatro puntos porcentuales hasta alcanzar el 94%.
El análisis sectorial atribuye esta dinámica a la saturación de la oferta disponible. Al reducirse el inventario de habitaciones, las opciones de alojamiento con tarifas más económicas son las primeras en agotarse, dejando únicamente disponibles las plazas de categorías superiores o con servicios adicionales. Este factor, unido al incremento de la ocupación global del 90,2% al 96%, explica el encarecimiento final que percibe el usuario en el mercado de reserva actual.


