El mercado energético global ha registrado una reacción inmediata tras el anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre el inicio de un bloqueo perimetral en el estrecho de Ormuz y el cierre de todos los puertos iraníes. El precio del petróleo Brent, referente en Europa, experimentó un incremento del 7,3%, situándose por encima de los 102 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ascendió un 8,5% hasta alcanzar los 104,7 dólares.
La medida de fuerza, comunicada por el mandatario a través de sus canales oficiales, faculta a la Armada estadounidense para interceptar en aguas internacionales a cualquier embarcación que haya abonado peajes a Irán para transitar por esta vía estratégica. Según los datos del sector, por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente una cuarta parte del suministro mundial de petróleo y gas, lo que explica la volatilidad registrada en las Bolsas antes de su apertura formal.
El Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) detalló que el bloqueo se aplicará de manera imparcial contra buques de todas las naciones que intenten ingresar o salir de zonas costeras iraníes, incluyendo puertos en el golfo Pérsico y el golfo de Omán. No obstante, el contingente militar aclaró que no se impedirá la libre navegación de aquellos buques comerciales cuyo origen o destino sean puertos no pertenecientes a la jurisdicción de Irán.
Esta escalada de tensiones se produce tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas mantenidas este sábado en Islamabad, Pakistán. El presidente Trump señaló que, si bien se lograron consensos en la mayoría de los puntos tratados durante 20 horas de diálogo, la delegación de Teherán no cedió en el ámbito nuclear, factor que la administración estadounidense considera innegociable. «Estados Unidos jamás será extorsionado», afirmó el mandatario, vinculando la reapertura del paso marítimo al cese de las ambiciones nucleares del país asiático.
Desde Teherán, la respuesta oficial no se ha hecho esperar. El jefe del Estado Mayor de la Armada iraní, Shahram Iran, calificó las advertencias estadounidenses de «ridículas» y aseguró que sus fuerzas monitorizan todos los movimientos del ejército norteamericano en la zona. La autoridad militar iraní restó importancia a las amenazas de bloqueo, enmarcando las declaraciones de Trump dentro de una narrativa de confrontación que calificó como infructuosa.
En cuanto al impacto económico, el presidente estadounidense manifestó en una entrevista posterior con la cadena Fox News que, aunque se prevé un impacto inicial en los mercados, la situación se estabilizará a corto plazo. Trump adelantó que se iniciarán labores de desminado en el estrecho, una operación en la que, según su declaración, participará el Reino Unido con buques dragaminas, aunque Londres no ha emitido una confirmación oficial al respecto hasta el momento.
Finalmente, la Casa Blanca ha advertido de que cualquier hostilidad contra naves estadounidenses o buques de tránsito pacífico será respondida con fuerza militar. La administración de Estados Unidos sostiene que el objetivo final de esta presión económica y militar es forzar a Irán a regresar a la mesa de negociaciones con una postura de plena concesión ante las exigencias de Washington.


