El precio del crudo Brent escala un 7,9 % ante el recrudecimiento de la tensión en Oriente Próximo
El mercado de futuros de Londres registró este miércoles un incremento significativo en el precio del barril de Brent para entrega en septiembre, que subió un 7,9 % hasta situarse en los 90,74 dólares. Esta evolución al alza responde directamente al aumento de la inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo tras el ataque a una base aérea estadounidense en Jordania y las posteriores advertencias de represalias por parte de Washington.
La cotización del petróleo del mar del Norte, referente para el mercado europeo, sumó 6,65 dólares respecto al cierre de la sesión anterior en el Intercontinental Exchange (ICE), cuando finalizó en 84,09 dólares. En la misma línea, el petróleo intermedio de Texas (WTI) experimentó una subida del 6,56 %, alcanzando los 84,46 dólares por barril, reflejando una reacción uniforme de los mercados energéticos ante la coyuntura internacional.
El repunte de los precios se produce tras el ataque con misiles balísticos lanzado por la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán contra posiciones militares de Estados Unidos. Aunque el Ejército estadounidense logró interceptar y derribar los proyectiles, la posterior declaración del Ejecutivo estadounidense, en la que se advirtió de una respuesta de gran magnitud, ha generado una interrupción inmediata en la tendencia a la baja que los mercados habían mostrado días atrás, motivada entonces por un breve acercamiento diplomático.
Expertos del sector han manifestado su preocupación por la fragilidad del suministro global en este contexto. Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard, ha advertido de que el riesgo de una escalada sostenida en los precios de la energía es actualmente superior al de episodios anteriores. Según el analista, esta vulnerabilidad se debe principalmente al agotamiento de las reservas estratégicas internacionales desde el inicio del conflicto y a la limitada capacidad de actores como China para absorber nuevos impactos en la oferta tras haber recortado sus importaciones de crudo.
Este escenario de volatilidad se produce en un momento en el que la dependencia exterior de suministros energéticos continúa siendo un factor crítico para la estabilidad económica global. El incremento de las tensiones rompe la tregua en los mercados que se había propiciado tras el anuncio de una pausa en las hostilidades el pasado fin de semana, confirmando la sensibilidad del sector petrolero a los movimientos militares en la región.


