La Princesa Leonor concluye su formación en la Academia del Aire bajo la atención institucional a su perfil académico y protocolario
La Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, encara la recta final de su etapa en la Academia General del Aire en Murcia, un periodo marcado por una intensa agenda institucional que ha incluido la recepción de tres Medallas de Oro y su nombramiento como Hija Predilecta. Tras completar su instrucción militar, la heredera al trono iniciará el próximo mes de septiembre sus estudios superiores en Ciencias Políticas en Madrid, consolidando así una hoja de ruta educativa diseñada para su futura jefatura del Estado.
Durante sus recientes comparecencias públicas en los ayuntamientos de Murcia y San Javier, la firma de la Princesa en los libros de honor ha vuelto a poner de relieve una característica personal con implicaciones en el protocolo oficial: su condición de zurda. Este rasgo, compartido por aproximadamente el 9,6% de la población española —cerca de 4,7 millones de ciudadanos—, requiere de una adaptación constante a las normas de etiqueta que, históricamente, han priorizado el uso de la mano derecha en actos de Estado.
Desde una perspectiva estadística y sociológica, la zurdera en España presenta una distribución desigual. Mientras que a nivel global la comunidad científica estima una prevalencia de entre el 10% y el 12%, en el territorio nacional los datos muestran una mayor incidencia en hombres (12%) frente a mujeres (8%). No obstante, el porcentaje de personas zurdas ha experimentado una estabilización tras la transición democrática, superando el factor cultural de represión educativa que afectó a las generaciones nacidas durante gran parte del siglo XX.
En el ámbito de la Casa Real española, la Princesa Leonor representa una excepción en su núcleo familiar inmediato, dado que tanto el Rey Felipe VI como la Reina Letizia y la Infanta Sofía son diestros. Sin embargo, esta condición la alinea con otros herederos y monarcas europeos, como el Rey Carlos III del Reino Unido o el Príncipe Guillermo, evidenciando una recurrencia notable de esta característica en diversas dinastías del continente.
El cumplimiento del protocolo exige a la Princesa de Asturias un ejercicio de disciplina adicional en las ceremonias oficiales. Según dictan las normas institucionales, la entrega y recepción de condecoraciones, diplomas u objetos de Estado debe realizarse preferentemente con la mano derecha. Las crónicas oficiales han registrado cómo la heredera realiza este esfuerzo consciente por ajustarse a la normativa vigente, reservando el uso de su mano predominante para la escritura y actividades de índole privada.
La visibilidad de este rasgo se consolidó ante la opinión pública en hitos clave de su trayectoria, como la imposición del Toisón de Oro en 2018 o su primera firma en el libro de honor de la Fundación Princesa de Asturias en 2019. Con su próximo ingreso en la facultad de Ciencias Políticas, la Princesa Leonor iniciará una nueva etapa formativa tras haber completado su paso por las academias militares, un trayecto fundamental en su preparación como futura capitana general de las Fuerzas Armadas.


