Prisión provisional para el detenido por el apuñalamiento de su expareja en Granada
Un juzgado de Violencia sobre la Mujer de Granada ha decretado este viernes el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el hombre de 52 años detenido por la presunta agresión con arma blanca a su expareja, de 60 años. Los hechos, ocurridos en la barriada de La Chana, están siendo investigados bajo la calificación provisional de tentativa de homicidio o asesinato, a la espera de que el avance de la instrucción determine la tipificación definitiva.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el investigado se acogió a su derecho constitucional a no prestar declaración ante la autoridad judicial durante la comparecencia. La causa ha sido remitida a la Presidencia del Tribunal de Instancia para designar el órgano específico de Violencia sobre la Mujer que se hará cargo de la continuación de las diligencias.
El suceso tuvo lugar el pasado miércoles, aproximadamente a las 13:30 horas, en una vivienda situada en las inmediaciones del centro de salud del barrio. Tras recibir las heridas, la víctima logró abandonar el inmueble y refugiarse en un portal cercano, donde fue asistida en primera instancia por personal sanitario. La mujer permanece hospitalizada, aunque los últimos informes médicos indican que se encuentra fuera de peligro.
El presunto agresor también requirió atención hospitalaria tras autolesionarse una vez cometida la agresión. Tras recibir el alta médica, fue trasladado a dependencias policiales, donde permaneció bajo custodia hasta su puesta a disposición judicial en la mañana de este viernes. Fuentes de la investigación han confirmado que la relación de pareja entre ambos había concluido hace pocos meses.
Respecto al historial de los implicados, el subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, informó que no constan registros previos en el sistema de seguimiento integral de casos de violencia de género (VioGén). Asimismo, ninguno de los dos contaba con antecedentes penales, lo que sitúa el incidente como un hecho sin alertas previas en los protocolos de protección oficial.


