Dispositivo policial en Barcelona ante la convocatoria de manifestaciones de signo opuesto en la plaza Sant Jaume
Los Mossos d’Esquadra han desplegado este sábado un amplio dispositivo de seguridad en la plaza Sant Jaume de Barcelona para separar a dos grupos de manifestantes con ideologías contrapuestas. La intervención policial ha tenido como objetivo evitar el contacto físico y posibles altercados entre una concentración en favor de la cohesión social y el antifascismo y una convocatoria del movimiento ‘Save Europe Act’, que defiende la identidad étnica europea y la denominada «remigración».
La primera movilización comenzó alrededor de las 18:00 horas con la participación de unas 300 personas. Los asistentes se congregaron con el fin de oponerse a la presencia de grupos de extrema derecha y reivindicar valores de convivencia. Ante la previsión de que ambos grupos coincidieran en el mismo espacio, los agentes de la policía autonómica dividieron la plaza mediante una línea de furgones y cordones policiales para asegurar un perímetro de separación.
La convocatoria de ‘Save Europe Act’, programada para las 19:00 horas, se inscribe en una campaña de ámbito continental que aboga por la defensa de la identidad europea y medidas de expulsión masiva de inmigrantes. No obstante, pasada la hora fijada para el inicio de su acto, los activistas de este movimiento aún no habían hecho acto de presencia en la zona blindada por los Mossos d’Esquadra.
David Minoves, presidente del Ciemen y portavoz de la plataforma Unitat Contra el Feixisme i el Racisme (UCFR), ha actuado como representante de los grupos antifascistas. En declaraciones a los medios de comunicación, Minoves ha calificado la movilización de signo contrario como un «delito de odio» y ha criticado lo que considera una «inacción» de las autoridades por permitir que la manifestación de ‘Save Europe Act’ tuviera lugar en la vía pública.
Durante la concentración, los participantes han coreado consignas como «no sobran migrantes, sobran fascistas», mientras que algunos sectores de la protesta han increpado a los efectivos policiales desplazados al lugar. La situación en el centro de la capital catalana se ha mantenido bajo vigilancia estricta para garantizar que el ejercicio del derecho de reunión no derivara en incidentes violentos entre las partes.
La jornada se enmarca en un contexto de creciente tensión en diversas ciudades europeas respecto a las políticas migratorias y la identidad cultural, lo que ha llevado a las fuerzas de seguridad a reforzar los protocolos de orden público en concentraciones de esta naturaleza.


