PSOE y Frente Amplio enfrían un posible acuerdo para las listas al Congreso ante el cierre del plazo electoral
A escasas horas de que expire el plazo legal para el registro de candidaturas ante la Junta Electoral, las negociaciones entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la coalición Frente Amplio para retirar las listas de estos últimos en una veintena de circunscripciones se encuentran estancadas. El objetivo de esta maniobra, que buscaba optimizar el voto de la izquierda en las provincias que reparten menos escaños, se aleja debido a las reticencias internas en la coalición de izquierdas y a la negativa oficial de Ferraz a confirmar contactos recientes.
La propuesta pretendía emular el acuerdo de coalición ya alcanzado para el Senado en 46 circunscripciones. Sin embargo, la intención de retirar las papeletas del Frente Amplio en provincias con menos de siete diputados —donde la fragmentación del voto penaliza a los bloques minoritarios— ha chocado con la oposición de sectores clave. Izquierda Unida (IU), liderada por Antonio Maíllo, y el espacio de Ada Colau han rechazado la medida, calificándola en algunos sectores como una estrategia de los socialistas para apelar al «voto útil» de cara a los comicios del próximo 29 de noviembre.
En contraste con la situación en el bloque progresista, el Partido Popular y Vox han formalizado este lunes un acuerdo estratégico. La formación dirigida por Santiago Abascal no concurrirá en seis provincias y limitará su representación a un solo candidato en otras 14 circunscripciones. Esta decisión busca concentrar el voto de la derecha en las candidaturas populares para maximizar la obtención de escaños en los territorios donde el sistema electoral es más restrictivo.
Desde la organización socialista, la secretaria de Organización, Rebeca Torró, ha negado la existencia de negociaciones en curso con Frente Amplio para la Cámara Baja. Torró subrayó que la mayoría de las listas de su partido ya han sido registradas, limitando el margen de maniobra a los acuerdos ya suscritos para el Senado. No obstante, fuentes parlamentarias indican que existieron contactos en diversas provincias donde el PSOE habría ofrecido incluir a miembros de la coalición en puestos de salida o establecer relevos a mitad de la legislatura para incentivar el pacto.
A pesar de la falta de un acuerdo global, se han producido movimientos individuales dentro de la coalición. Jorge Pueyo, presidente de la Chunta Aragonesista y exdiputado de Sumar, anunció la semana pasada que su formación no presentará lista al Congreso por Teruel para evitar la dispersión del voto progresista en una provincia que solo reparte tres escaños. Pese a este gesto, Izquierda Unida ha decidido mantener su propia candidatura en dicha circunscripción, evidenciando la fragmentación interna respecto a la estrategia electoral.
El diseño de este posible pacto afectaba a provincias como Soria, Almería, Badajoz, Cáceres, Jaén, Salamanca, Albacete, La Rioja y Cantabria, entre otras. Según las proyecciones técnicas, la retirada de la coalición de izquierdas en estas zonas podría haber facilitado al PSOE la obtención de escaños adicionales frente a otras fuerzas políticas, como en el caso de Lérida, donde se estimaba la posibilidad de alcanzar un segundo diputado en detrimento de formaciones independentistas. Con el plazo finalizando a la medianoche de este lunes 26 de octubre, la configuración definitiva de las papeletas dependerá de las decisiones de última hora de cada formación ante la Junta Electoral.


