El Gobierno y la Comunidad de Madrid mantienen el choque institucional tras la suspensión del viaje de Ayuso a México
El cruce de acusaciones entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid se ha intensificado este fin de semana tras la publicación de un comunicado por parte del Grupo Xcaret, organizador de los Premios Platino. La empresa mexicana ha desmentido la versión ofrecida por el Ejecutivo regional sobre los motivos de la cancelación del viaje de la presidenta Isabel Díaz Ayuso a México, lo que ha provocado una airada respuesta del ministro de Transportes, Óscar Puente, y la reafirmación de las tesis de injerencia política por parte de la administración madrileña.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha cuestionado la veracidad de las explicaciones dadas por la Comunidad de Madrid tras conocerse el posicionamiento del grupo empresarial organizador. Puente ha señalado a través de sus canales oficiales que la versión de la presidenta madrileña no se corresponde con la realidad, después de que la compañía negara «categóricamente» haber recibido instrucciones del Gobierno de México para retirar la invitación a la mandataria autonómica.
En su comunicado oficial, el Grupo Xcaret sostiene que la decisión de retirar la invitación a Isabel Díaz Ayuso fue de carácter interno y motivada por «desafortunadas declaraciones» de la presidenta en meses anteriores sobre la Conquista española. La organización ha subrayado su intención de evitar que los Premios Platino se convirtieran en una «plataforma política», desvinculando así al Ejecutivo liderado por Claudia Sheinbaum de cualquier tipo de amenaza o presión directa sobre el evento cultural.
Por el contrario, el Gobierno de la Comunidad de Madrid mantiene su postura sobre la existencia de una injerencia política externa. La consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert López-Ibor, ha asegurado este domingo que «las presiones han sido claras» por parte del Gobierno mexicano. Según la consejera, la planificación del evento incluía a la presidenta en la escaleta oficial hasta el día previo, lo que a juicio del Ejecutivo regional sugiere que los promotores se habrían visto sometidos a un entorno de presión política.
Desde la Consejería de Economía se ha defendido la utilidad institucional del viaje, más allá de la asistencia a la gala de premios. López-Ibor ha detallado que la agenda internacional incluía más de 22 reuniones con representantes de los sectores turístico y empresarial, encuentros que ha calificado de «fundamentales» para la actividad económica tanto de la región madrileña como del conjunto de España.
Este nuevo episodio profundiza la crisis diplomática y política entre las administraciones, trasladando el enfrentamiento habitual en la Asamblea de Madrid y las Cortes Generales al ámbito internacional. Mientras el Ejecutivo central acusa a la presidenta madrileña de generar conflictos institucionales en el exterior, la Comunidad de Madrid insiste en denunciar una persecución política que, según su versión, trasciende las fronteras nacionales.


