El Ministerio de Transportes evalúa el cierre temporal de líneas de alta velocidad para agilizar obras de renovación
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha informado este viernes de que el Gobierno estudia la posibilidad de suspender el servicio ferroviario en tramos específicos de la red de alta velocidad durante la ejecución de obras de remodelación. Esta medida, inspirada en el modelo operativo de Alemania, se plantea inicialmente para la línea Madrid-Barcelona, cuyo tramo entre la capital y Calatayud requiere una renovación integral inminente.
Durante su comparecencia tras el reciente accidente ferroviario en Urda (Toledo), Puente ha explicado que la adopción de este sistema permitiría reducir drásticamente los tiempos de ejecución. Según las estimaciones técnicas del Ministerio, una obra que actualmente se prolonga durante cinco años mediante bandas de mantenimiento nocturno podría completarse en un periodo de entre 12 y 24 meses bajo condiciones de cierre total de la vía. El titular de Transportes ha reconocido que, aunque esta opción optimiza la seguridad y la eficiencia técnica, generaría una notable contestación social debido a la privación del servicio a los usuarios.
Hasta la fecha, la política ferroviaria en España ha priorizado la compatibilidad de la prestación del servicio con las labores de mejora. No obstante, el ministro ha subrayado el contraste con el modelo alemán, donde la práctica habitual ante renovaciones de calado es el corte completo de la línea. Esta deliberación técnica surge en un momento crítico para la infraestructura, con la necesidad de intervenir en los tramos más antiguos de la red de alta velocidad nacional.
En relación con la seguridad ferroviaria, Puente ha detallado el estado de implementación del sistema Ertms en la línea Madrid-Andalucía. Aunque el sistema físico se encuentra instalado desde el pasado mes de junio, su entrada en funcionamiento se ha reprogramado para principios de 2027, lo que supone un retraso de doce meses sobre las previsiones iniciales. Este desfase se debe a la complejidad de las fases de prueba en laboratorio y a la necesidad de obtener las autorizaciones preceptivas de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
El ministro ha aclarado que la demora en el sistema Ertms responde a una sustitución tecnológica «complejísima» a lo largo de 470 kilómetros de vía. Actualmente, el tramo Madrid-Córdoba ya ha superado la fase de pruebas, mientras que el sector Córdoba-Sevilla continúa en periodo de testeo durante las franjas nocturnas de los fines de semana.
Finalmente, respecto al incidente en Urda, el responsable de Transportes ha descartado que el choque entre los convoyes estuviera relacionado con pruebas del sistema Ertms u otras obras en curso. Según el informe preliminar, la incidencia se originó tras una caída del sistema LZB que provocó la detención automática de varios trenes, pasando la gestión de la circulación a manos del centro de control de Adif en el momento del suceso.


