El Kremlin descarta por el momento una fecha para la llamada entre Putin y Trump tras el brote de peste en Siberia
El Gobierno de la Federación de Rusia ha precisado que, hasta la fecha, no existe una coordinación formal con la Casa Blanca para fijar el día y la hora de una conversación telefónica entre el presidente Vladimir Putin y su homólogo estadounidense, Donald Trump. El anuncio se produce tras las declaraciones del mandatario norteamericano, quien había adelantado la realización de un contacto bilateral para abordar la situación sanitaria derivada de un brote de peste neumónica en un laboratorio siberiano.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, señaló en una comparecencia recogida por la agencia TASS que «todavía no» se ha alcanzado un acuerdo con la administración estadounidense ni se dispone de una estimación cronológica clara para dicho encuentro. Al ser consultado sobre las afirmaciones de Trump, quien ayer aseguró que la llamada ya estaba preparada, Peskov se limitó a indicar que informarán oportunamente sobre cualquier avance en la agenda oficial de ambos líderes.
El origen de esta posible comunicación bilateral se sitúa en la reciente crisis de salud pública declarada en Shélejov, Siberia. La muerte de una empleada en un centro de investigación, presuntamente a causa de peste neumónica, ha motivado la imposición de cuarentenas estrictas en diversas zonas de Rusia y ha despertado la preocupación de las autoridades sanitarias internacionales ante el riesgo de un impacto global.
Desde la sede del Gobierno ruso se ha reiterado que, si bien no hay una cita programada, la infraestructura diplomática permite organizar el diálogo de manera expedita en caso de que Washington presente una iniciativa formal. Esta disposición se enmarca en la frecuencia de contactos mantenida durante el presente año, en el que Putin y Trump han conversado telefónicamente en cinco ocasiones, registrándose el último contacto el pasado 8 de septiembre.
Por el momento, la coordinación entre el Kremlin y la Casa Blanca permanece a la espera de una confirmación mutua que permita oficializar el intercambio de información sobre el suceso en Siberia, mientras las autoridades sanitarias rusas continúan con las labores de contención y análisis del brote epidémico detectado en el laboratorio de investigación.


