Mariano Rajoy acusa al Gobierno de «distraer la atención» tras la polémica por sus críticas a la selección francesa
El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha cuestionado la gestión del Ejecutivo central ante la controversia diplomática surgida por sus recientes declaraciones sobre la composición de la selección nacional de fútbol de Francia. A través de un nuevo artículo de opinión, el exdirigente ha reprochado el uso de canales institucionales para lo que califica como una estrategia de «ruido» mediático, en lugar de atender los asuntos que, a su juicio, preocupan realmente a la ciudadanía española.
En su columna publicada en el diario El Debate, tras la clasificación de España para la final del Mundial, Rajoy lamentó que las autoridades gubernamentales hayan dedicado «tantos esfuerzos» a censurar sus palabras. El expresidente cargó contra los representantes públicos que, según sus términos, prefieren «chivarse a un ministro extranjero» o «hacer una reverencia a un primer ministro» con el fin de desviar el foco de otras cuestiones de actualidad política.
La tensión se originó tras un escrito previo de Rajoy en el que cuestionaba la nacionalidad de los jugadores del combinado galo, afirmaciones que fueron calificadas de «racistas» e «inaceptables» por parte del Gobierno francés y de diversos líderes políticos del país vecino, incluida Marine Le Pen. En su defensa, el exlíder del Partido Popular ha apelado al «buen humor» y ha agradecido las muestras de afecto recibidas en la vía pública durante los últimos días.
La respuesta institucional del Gobierno de España no se hizo esperar. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, remitió una misiva a su homólogo francés para trasladar que las opiniones vertidas por el expresidente no representan «el sentir mayoritario de los españoles». Paralelamente, la ministra portavoz, Elma Saiz, lamentó este martes que Rajoy no haya aprovechado sus nuevas intervenciones para disculparse por unas valoraciones que el Ejecutivo considera impropias de un exjefe del Estado.
Este cruce de declaraciones coincide con un momento de intensa actividad diplomática entre ambos países. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantuvo un encuentro con el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, con motivo de la Fiesta Nacional de Francia. Mientras tanto, desde el entorno del Ejecutivo se insiste en la necesidad de mantener la cordialidad en las relaciones bilaterales, alejándose de discursos que puedan ser interpretados como discriminatorios en el ámbito deportivo y social.


