La normativa de transparencia rige la gestión de los obsequios recibidos por la Familia Real
La Casa de S.M. el Rey mantiene un estricto protocolo para la gestión y aceptación de los presentes recibidos por los miembros de la Familia Real, fundamentado en la Ley 19/2013 de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno. Bajo este marco legal, el Rey Felipe VI, la Reina Letizia y sus hijas tienen prohibido aceptar obsequios que superen los usos habituales de cortesía o que puedan comprometer la dignidad de sus funciones institucionales.
La regulación vigente establece una distinción clara entre los regalos de carácter institucional y los de carácter personal. Se consideran institucionales aquellos ofrecidos con motivo de un acto oficial, visitas de Estado o por autoridades de administraciones públicas, tanto nacionales como extranjeras. Estos bienes no pasan a formar parte del patrimonio privado de los monarcas, sino que son incorporados de manera obligatoria al Patrimonio Nacional para el uso y disfrute de la Administración Pública.
En lo que respecta a los obsequios de carácter personal, la normativa determina que solo podrán ser aceptados cuando no excedan los usos sociales o de cortesía. En el caso de que un regalo personal supere dichos límites, la Casa Real establece que su destino debe ser el mismo que el de los institucionales: su integración en el patrimonio público o su cesión a entidades sin ánimo de lucro que persigan fines de interés general.
Para garantizar el cumplimiento de estas directrices, existe una Comisión integrada por titulares de distintas unidades de la Casa del Rey, bajo la presidencia del Secretario General. Este órgano es el encargado de revisar y valorar cada objeto recibido, analizando su relevancia histórica, artística, estética o económica. La Comisión decide finalmente si los presentes se incorporan al Patrimonio Nacional o si, debido a su naturaleza fungible o falta de valor artístico y científico, se les asigna un destino diferente.
El régimen ético de la Corona es taxativo en cuanto a las prohibiciones financieras. Los miembros de la Familia Real no pueden aceptar préstamos sin interés o con condiciones inferiores a las del mercado, ni regalos en dinero efectivo. Asimismo, si algún premio concedido a los monarcas o a sus hijas incluyera una dotación económica, el importe íntegro deberá ser cedido a una entidad sin ánimo de lucro.
Durante el pasado año 2023, la institución registró un total de 301 obsequios institucionales. Entre los objetos contabilizados se encuentran desde detalles entregados por ciudadanos particulares, como flores o fotografías, hasta presentes de mandatarios internacionales. El inventario anual incluye piezas de valor simbólico como banderas, prendas tradicionales y objetos conmemorativos, cuya trazabilidad se publica periódicamente como ejercicio de rendición de cuentas ante la ciudadanía.


