Renfe restablece el acceso de patinetes eléctricos a sus trenes bajo nuevos criterios de seguridad y homologación
Renfe volverá a permitir el transporte de Vehículos de Movilidad Personal (VMP), incluidos los patinetes eléctricos, en sus servicios de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia a partir de este lunes, 7 de septiembre. La medida, que excluye de forma temporal los núcleos de Rodalies en Cataluña y Cercanías en el País Vasco, responde a la actualización del marco normativo estatal y busca fomentar la intermodalidad sostenible para facilitar los trayectos de «primera y última milla» entre los hogares y los centros de trabajo o estudio.
Esta decisión institucional se produce tras la entrada en vigor de la Ley 5/2025, la cual adapta la normativa española a la Directiva Europea (UE) 2021/2118. El nuevo contexto legal incorpora a los vehículos personales ligeros al sistema de seguro obligatorio de responsabilidad civil y establece sistemas de identificación y registro. Con ello, la operadora ferroviaria busca reforzar las garantías de seguridad tanto para los usuarios de estos dispositivos como para el resto de los viajeros, tras el periodo de prohibición adoptado en 2023 por motivos de seguridad técnica.
El acceso a los convoyes estará sujeto a requisitos estrictos de homologación. Según ha informado la compañía, solo se permitirá la entrada de patinetes que cumplan con las exigencias de la Dirección General de Tráfico (DGT): estar inscritos en el registro de vehículos, contar con una placa o etiqueta identificativa visible y disponer del certificado de circulación correspondiente. Asimismo, es imperativo que el propietario cuente con un seguro de responsabilidad civil en vigor, tal como estipula la legislación vigente para estos medios de transporte.
En cuanto a la operativa a bordo, la normativa interna de Renfe establece que los patinetes deberán permanecer plegados y apagados durante la totalidad del trayecto. Queda estrictamente prohibida la recarga de baterías en los enchufes de los trenes o en las estaciones. Los usuarios tendrán la obligación de situar sus vehículos en los espacios específicamente habilitados o en zonas donde no interfieran con el tránsito de personas, evitando en todo momento la obstrucción de pasillos, puertas, salidas de emergencia o plazas reservadas para personas con movilidad reducida.
La operadora ha destacado que esta medida alinea a España con las prácticas de otros administradores ferroviarios europeos de referencia, como los de Alemania, Francia e Italia, donde el transporte de VMP se permite bajo premisas de seguridad similares. Según datos de la Federación Española de Vehículos de Movilidad Personal, en España circulan actualmente alrededor de siete millones de patinetes eléctricos, una cifra que evidencia la importancia creciente de la micromovilidad en la reducción del uso del vehículo privado y la cohesión social en áreas metropolitanas.
Para velar por el cumplimiento de estas normas, Renfe reforzará la comunicación interna con su personal operativo y de seguridad, además de poner en marcha campañas informativas para los viajeros. La compañía reitera que su prioridad absoluta sigue siendo la protección de los pasajeros, integrando soluciones de movilidad que contribuyan a la descarbonización del transporte sin comprometer la integridad del servicio ferroviario.


