Los Reyes rinden homenaje en Ceuta a los fallecidos en el asalto fronterizo de julio
Los Reyes de España, Don Felipe y Doña Letizia, visitaron este martes el cementerio musulmán de Sidi Embarek, en la ciudad autónoma de Ceuta, para rendir homenaje a los migrantes marroquíes y subsaharianos que perdieron la vida durante el asalto a la valla el pasado mes de julio. El acto, enmarcado en la primera visita oficial de los monarcas a la ciudad, ha generado una profunda controversia diplomática debido al malestar manifestado por las autoridades de Marruecos ante la inclusión de este homenaje en la agenda real.
Fuentes diplomáticas españolas han confirmado que la visita al camposanto es el punto que mayor fricción ha causado en el Palacio de Mohamed VI. Según estas fuentes, Rabat interpreta el gesto como un señalamiento directo a la gestión de la crisis por parte del monarca alauí, cuya administración ha sido cuestionada internamente por su presunta indiferencia ante el fallecimiento de sus ciudadanos y las trabas impuestas para la repatriación de los restos mortales.
El cementerio de Sidi Embarek, ubicado en el barrio de Los Rosales y considerado el más antiguo de España en su confesión, acoge los restos de gran parte de las víctimas de la tragedia de El Tarajal. De los 141 fallecidos contabilizados en el marco de la crisis migratoria, solo nueve han podido ser identificados formalmente. Las dificultades en la identificación se han visto agravadas por la falta de colaboración en las pruebas de ADN y la imposibilidad de que las familias marroquíes se trasladen a Ceuta para reclamar los cuerpos.
En el ámbito interno de Marruecos, la visita de los Reyes de España ha reavivado las críticas de sectores de la prensa y la sociedad civil hacia su propio Gobierno. Periodistas y escritores marroquíes han denunciado en las últimas semanas la falta de una respuesta institucional contundente ante la pérdida de vidas humanas, señalando el contraste entre el homenaje oficial brindado por la Corona española y la ausencia de actos similares en el reino alauí.
El acto institucional en Ceuta contó con la presencia de representantes de las diversas confesiones religiosas de la ciudad, simbolizando un reconocimiento a la tragedia humana ocurrida en la frontera. No obstante, en España, la inclusión de esta parada en el itinerario oficial también ha suscitado debate entre distintos sectores de la opinión pública, divididos sobre la conveniencia de este gesto en un contexto de delicada relación bilateral con el país vecino.
A pesar de las tensiones, la Casa Real ha mantenido el acto como parte fundamental de la visita a la ciudad autónoma, subrayando la dimensión humanitaria de la crisis. Mientras tanto, en Ceuta, las autoridades locales continúan gestionando las inhumaciones en lápidas identificadas únicamente con números, a la espera de que se desbloqueen los procesos de identificación y repatriación que dependen de la cooperación de las autoridades de Marruecos.


