Robles y Sánchez reivindican el papel de España en la OTAN ante informaciones sobre una posible suspensión
La ministra de Defensa, Margarita Robles, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han defendido de manera firme la posición de España como un aliado «serio, fiable y responsable» dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Estas declaraciones surgen como respuesta a informaciones que apuntan a que el Pentágono habría explorado la posibilidad de suspender la participación española en la Alianza Atlántica debido a la falta de apoyo en operaciones estratégicas lideradas por Estados Unidos.
A través de una comunicación oficial difundida por su departamento, Margarita Robles ha reclamado respeto por el papel que desempeña el país en la organización internacional. «Nadie nos va a dar ninguna lección de nuestro compromiso con la paz, nuestro orgullo como país y de nuestra pertenencia a la OTAN», manifestó la ministra. Robles subrayó que España es una pieza clave en el flanco oeste y que su contribución por tierra, mar y aire es indispensable para que la Alianza pueda desarrollar su labor actual.
Por su parte, el presidente Pedro Sánchez ha restado importancia a las filtraciones que sugieren un malestar en la Administración de Donald Trump. Durante su intervención en la cumbre informal de líderes de la Unión Europea en Nicosia, el jefe del Ejecutivo aseguró que no ha recibido ninguna queja formal de Washington. Sánchez enfatizó que España es un socio «leal» que cumple estrictamente con sus obligaciones internacionales, aunque siempre bajo el criterio de la legalidad institucional.
«Nosotros no trabajamos sobre correos electrónicos, trabajamos sobre documentos oficiales y posicionamientos que haga el gobierno de Estados Unidos», declaró el presidente. Sánchez reiteró que la política de defensa española mantiene una «absoluta colaboración» con los aliados, pero condicionada siempre al respeto de los marcos jurídicos internacionales, un punto de fricción habitual en las operaciones bilaterales con el Pentágono.
La controversia tiene su origen en informaciones sobre correos internos del Departamento de Defensa estadounidense que analizarían represalias contra España por no secundar determinadas acciones militares en Oriente Próximo, específicamente en relación con Irán. Sobre este asunto, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, calificó de «frivolidad» los planteamientos internos atribuidos a la Administración Trump, reafirmando la unidad del gabinete en la defensa de la autonomía estratégica española.
Con este posicionamiento, el Gobierno de España busca zanjar la polémica y reafirmar su estatus en el seno de la OTAN, destacando su vocación pacifista y su importancia geográfica y operativa en un momento de especial tensión en las relaciones transatlánticas.


