Robo histórico en la Toscana: sustraen 30.000 botellas de vino valoradas en cinco millones de euros
La prestigiosa bodega italiana Marchesi Antinori, ubicada en la región de la Toscana, ha sido víctima del mayor robo de vino registrado en la historia del país. Según informaron fuentes de la empresa y medios locales, un grupo organizado sustrajo 30.000 botellas de alta gama, cuyo valor de mercado se estima en aproximadamente cinco millones de euros.
El incidente tuvo lugar el pasado sábado por la noche en las instalaciones de la compañía. De acuerdo con las primeras reconstrucciones de los hechos, siete individuos enmascarados lograron desactivar los sistemas de seguridad y la alarma de la bodega antes de cargar la mercancía en dos camiones. El cargamento sustraído consiste principalmente en vino tinto de la cosecha 2023, con precios por unidad que oscilan entre los 150 y los 500 euros.
Renzo Cotarella, director ejecutivo de Marchesi Antinori, calificó el suceso como una operación ejecutada por una «banda altamente entrenada». El directivo sugirió que los autores podrían estar vinculados a otros asaltos similares ocurridos recientemente en diversas bodegas del territorio italiano. El robo no fue descubierto por el personal de la empresa hasta la mañana del lunes, al retomar la actividad laboral tras el fin de semana.
Ante la magnitud de la sustracción, la dirección de la bodega ha iniciado una campaña de alerta internacional dirigida a sus clientes y distribuidores oficiales. La empresa, liderada por Albiera Antinori, ha instado a extremar la precaución ante posibles ofertas que surjan fuera de los canales de comercialización autorizados. Las autoridades investigan el posible destino de la mercancía, bajo la hipótesis de que se trate de un robo por encargo destinado a mercados paralelos.
Este suceso se suma a una tendencia de asaltos contra el sector vitivinícola de lujo en Italia. El pasado mes de septiembre, la bodega Conterno Fantino sufrió el robo de 3.000 botellas de Barolo Sorì Ginestra, con un valor estimado de 400.000 euros. Sin embargo, la escala de la operación en Marchesi Antinori no tiene precedentes en el país por el volumen y la cotización de los productos afectados.
Marchesi Antinori es una de las instituciones vinícolas más antiguas y relevantes de Europa, con una trayectoria familiar que se remonta al año 1385. Con sede en Florencia y una facturación anual cercana a los 263 millones de euros, la firma posee activos y viñedos en regiones estratégicas de Italia, así como en California y Chile, consolidándose como un referente global de la producción de vinos de alta calidad.


