Rusia exige a Alemania pruebas sobre el ataque en Leipzig y advierte de medidas recíprocas
El Gobierno de Rusia ha instado formalmente este martes a las autoridades de Alemania a presentar pruebas fehacientes sobre la presunta implicación de Moscú en el ataque con drones explosivos dirigido contra el aeropuerto de Leipzig. Esta demanda diplomática se produce tras el anuncio de Berlín de proceder al cierre de instituciones clave de representación rusa en territorio alemán, una medida que el Kremlin ha calificado como una acción basada en pretextos inverosímiles.
La escalada de tensión entre ambas naciones ha derivado en la decisión del Ejecutivo alemán de clausurar el Consulado General de Rusia en Bonn a partir del próximo 18 de septiembre. Asimismo, el titular de Exteriores, Johann Wadephul, ha confirmado la rescisión del contrato de la Casa Rusa de la Ciencia y la Cultura en Berlín. Estas acciones responden, según el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, a un «ataque fallido» que se enmarca dentro de las «acciones híbridas» que Alemania atribuye a las autoridades rusas contra la estabilidad europea.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, ha denunciado que Berlín no ha presentado «ninguna prueba convincente ni seria» sobre los hechos ocurridos en el este del país. En declaraciones recogidas por la agencia de noticias TASS, Zajarova aseguró que Alemania ha «inventado un pretexto» para tensar las relaciones bilaterales y advirtió que Moscú tomará medidas en respuesta a todas las decisiones que consideren hostiles hacia su representación exterior.
El cruce de acusaciones se produce en un escenario de profundo deterioro de la diplomacia europea. Mientras el gobierno alemán sostiene que el incidente del aeropuerto no es un hecho aislado, la administración rusa ha reiterado que Berlín se encuentra «manchada» por su papel en el conflicto de Ucrania. La respuesta de Moscú ante el cierre de sus sedes en Bonn y Berlín se espera que se formalice en los próximos días bajo el principio de reciprocidad diplomática.
Este nuevo episodio refuerza la brecha de seguridad en el continente, donde las acusaciones de guerra híbrida y sabotaje se han vuelto recurrentes. La situación en el aeropuerto de Leipzig se suma ahora a la lista de incidentes que mantienen en alerta a los servicios de inteligencia occidentales, mientras Rusia insiste en que las medidas de represalia alemanas carecen de sustento jurídico y fáctico.


