El secretario general de la OTAN defiende a España frente a las críticas de Donald Trump
ANKARA – El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha salido en defensa de la posición de España dentro de la Alianza Atlántica tras las duras críticas vertidas este miércoles por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante el inicio de la segunda jornada de la cumbre que se celebra en la capital de Turquía, el mandatario estadounidense calificó al país como una «causa perdida» y amenazó con una ruptura total del comercio bilateral debido a las discrepancias sobre el gasto en defensa.
En una rueda de prensa conjunta, el presidente Trump justificó sus reproches alegando que España es un «aliado terrible» por negarse a elevar su inversión militar hasta el 5% del Producto Interior Bruto (PIB). El inquilino de la Casa Blanca expresó su descontento con la falta de compromiso de varios socios europeos, pero señaló especialmente al Gobierno español por su supuesta «hostilidad» al mantener el objetivo de inversión en el entorno del 2%, una cifra que Washington considera insuficiente bajo su nueva doctrina de seguridad.
Ante estas declaraciones, el jefe de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, intervino para poner en valor los esfuerzos presupuestarios realizados por Madrid en los últimos meses. Rutte destacó que España «ha dado un gran paso» desde la pasada cumbre de La Haya, logrando finalmente rebasar el límite del 2% en inversión estrictamente militar, cumpliendo así con el compromiso previo establecido por la organización antes de las nuevas exigencias estadounidenses.
«Usted ha mencionado a España, incluso ha logrado que España pague el 2%», señaló Rutte dirigiéndose a Trump. El secretario general subrayó que, si bien existen «problemas por resolver» en el seno de la organización respecto a las capacidades defensivas, el incremento del gasto español supone un avance significativo que debe ser reconocido en el marco de la cooperación multilateral.
El enfrentamiento dialéctico en Ankara evidencia la creciente tensión entre la administración estadounidense y sus socios europeos por la financiación de la OTAN. Mientras Trump presiona para que los aliados asuman un gasto militar sin precedentes, la Secretaría General de la Alianza busca mantener la cohesión del bloque destacando el cumplimiento de los objetivos previamente acordados por los Estados miembros.


