Ryanair reduce un 15% su beneficio semestral y advierte de un impacto de 2.000 millones en combustible
La aerolínea Ryanair ha reportado un beneficio neto de 2.147 millones de euros durante su primer semestre fiscal de 2026, cerrado el pasado mes de septiembre. Esta cifra representa una disminución del 15% en comparación con las ganancias obtenidas en el mismo periodo del ejercicio anterior. A pesar de un incremento del 3% en los ingresos totales, que alcanzaron los 10.080 millones de euros, y de un crecimiento del 6% en el tráfico de pasajeros, el aumento de los costes operativos en un 10% ha condicionado el resultado final de la compañía.
Según el informe de resultados remitido por la empresa, los costes operativos se elevaron hasta los 7.690 millones de euros. Ryanair atribuye parte de esta presión financiera a la reducción del 4% en las tarifas medias de sus vuelos, motivada por la inestabilidad derivada del conflicto en Oriente Próximo. Michael O’Leary, consejero delegado del grupo, señaló que esta situación geopolítica ha generado reticencias entre los consumidores y ha provocado un retraso generalizado en la ventana de reservas de los clientes.
De cara al ejercicio 2027, la compañía ha emitido una advertencia sobre el encarecimiento de la energía. Se estima que la factura del combustible para las aerolíneas de la Unión Europea se mantendrá en niveles elevados, lo que en el caso de Ryanair podría suponer un sobrecoste de unos 2.000 millones de euros según los precios actuales de mercado. La aerolínea sostiene que es poco probable que el posible incremento en los precios de los vuelos europeos de corta distancia logre compensar por completo este impacto en la estructura de costes.
Para mitigar estas previsiones, la dirección de la empresa ha iniciado una revisión exhaustiva de sus gastos operativos. Entre las medidas contempladas figuran la renegociación de las tasas de rotación en aeropuertos, la implementación de inteligencia artificial para mejorar la productividad administrativa y operativa, y la posibilidad de aplicar congelaciones salariales temporales en los nuevos convenios colectivos. No obstante, la empresa destaca la futura incorporación de los aviones MAX-10 a partir de 2027, los cuales presentan un menor consumo energético.
En el ámbito de la retribución al accionista, el consejo de administración ha declarado un dividendo a cuenta de 0,273 euros por acción, que se abonará a finales de febrero de 2027. Asimismo, se ha anunciado un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 800 millones de euros. Estas decisiones se apoyan en una posición de liquidez que la firma califica de sólida, con un efectivo bruto de 2.600 millones de euros al cierre de septiembre, tras haber amortizado deuda por valor de 1.300 millones de euros durante el semestre.
Finalmente, las proyecciones de tráfico para el cierre del ejercicio fiscal 2027 se sitúan en 214 millones de pasajeros, lo que supondría un crecimiento del 3%. La compañía ha subrayado que sus resultados actuales cuentan con una protección del 80% mediante coberturas de combustible a 67 dólares por barril. Sin embargo, Ryanair ha evitado ofrecer una guía concreta de beneficios para el cierre del año, advirtiendo de que el resultado final sigue siendo altamente sensible a factores externos como la evolución de los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo, así como a posibles huelgas o deficiencias en el control del tráfico aéreo europeo.


