Sánchez lamenta la renuncia de Montse Mínguez y señala el impacto de la «agresividad» política
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha manifestado este viernes su pesar por la decisión de Montse Mínguez de abandonar la portavocía del grupo socialista, su puesto en la Comisión Ejecutiva Federal y su candidatura al Congreso por Lérida. Durante una rueda de prensa en Bruselas, tras la reunión de la cumbre europea, el jefe del Ejecutivo ha revelado que solicitó personalmente a la dirigente que no dimitiera, aunque finalmente ha aceptado su decisión ante el desgaste personal manifestado por la portavoz.
Sánchez ha definido a Mínguez como una «extraordinaria portavoz» y un «gran activo» para la formación socialista, subrayando que su salida supone una pérdida significativa para el proyecto. Según el presidente, le constaba que la diputada atravesaba una situación personal difícil debido a la controversia suscitada por los presuntos negocios inmobiliarios de su pareja. «La política algunas veces maltrata a buenas personas y este es uno de esos casos», ha afirmado ante los medios de comunicación.
En su análisis de la situación, el jefe del Ejecutivo ha vinculado la renuncia con un deterioro del clima político en España. Sánchez ha denunciado que, en los últimos años, se han «cruzado líneas rojas» y se ha alcanzado un nivel de «dureza, agresividad y odio» que no solo impacta en los representantes públicos, sino que se extiende a sus entornos familiares. Para el líder socialista, el coste personal que enfrentan algunos cargos públicos se ha vuelto, en ocasiones, «irreparable».
Por su parte, Montse Mínguez ha oficializado su salida a través de un comunicado en la red social X, donde ha asegurado tomar esta medida «con la conciencia tranquila, la cabeza alta y la fidelidad intacta» a sus principios. La hasta ahora portavoz ha señalado que su renuncia es lo mejor para el «proyecto colectivo» del PSOE, renunciando de forma simultánea a sus cargos orgánicos y a liderar la lista electoral por Lérida en los próximos comicios.
La dimisión de Mínguez se produce en un momento de precampaña, de cara a las elecciones generales fijadas para el 29 de noviembre. El movimiento obliga al Partido Socialista a reorganizar su portavocía parlamentaria y a modificar su candidatura por la provincia catalana a pocas semanas de la cita con las urnas. Pese a haber intentado evitar su marcha, Sánchez ha concluido que, tras escuchar las razones de Mínguez, solo cabe «apoyarla y respetarla».


