El Gobierno central y el Ejecutivo vasco aplazan la Comisión Bilateral de Cooperación hasta después del verano
El Gobierno de España y el Gobierno Vasco han acordado de mutuo estudio posponer hasta después del periodo estival la celebración de la Comisión Bilateral de Cooperación. La reunión, que estaba prevista inicialmente para este mes de julio y debía ser encabezada por el presidente Pedro Sánchez y el lehendakari Imanol Pradales, se traslada al otoño ante la falta de acuerdos firmes sobre las transferencias competenciales pendientes.
La consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno, Maria Ubarretxena, ha confirmado esta decisión durante una comparecencia en Madrid, donde ha explicado que en este momento «no se han dado las condiciones necesarias» para garantizar el éxito de la convocatoria. Según ha precisado la titular de Gobernanza, el Ejecutivo autonómico exige que el encuentro cuente con un «contenido político suficiente» que permita alcanzar acuerdos concretos y de calado institucional.
Fuentes del Departamento de Gobernanza han señalado que ambos gabinetes se han emplazado a continuar con los trabajos técnicos y políticos durante las próximas semanas. El objetivo es que la próxima cita del órgano bilateral redunde en una agenda de compromisos que se materialice en el traspaso efectivo de las materias que aún restan para el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika.
Entre los principales obstáculos que han motivado el aplazamiento se encuentran las discrepancias en torno a las transferencias vinculadas a la Seguridad Social y la gestión de los puertos de interés general. La consejera Ubarretxena ya advirtió recientemente que las posiciones entre ambas administraciones se mantienen «muy alejadas» en estas áreas, lo que imposibilitaba la firma de convenios de forma inmediata.
Desde el Gobierno vasco han reafirmado su voluntad de mantener una actitud «propositiva y de diálogo», aunque han subrayado que actuarán con firmeza en la defensa de sus competencias. «Euskadi quiere que las negociaciones lleguen a buen puerto y por eso vamos a ser discretos; tenemos muy claro a dónde queremos llegar y no será a cualquier precio», ha aseverado la consejera.
Este aplazamiento sitúa el horizonte de la negociación en el último cuatrimestre del año, periodo en el cual ambas delegaciones deberán acercar posturas para dar cumplimiento a los acuerdos de investidura y avanzar en la arquitectura institucional del autogobierno vasco.


