Detectado el primer caso de sarna en la Guardia Civil tras el brote registrado en Ceuta
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha confirmado este viernes el primer contagio por sarna de un agente del Instituto Armado en Ceuta. Este caso se integra en un brote que ya afecta a 24 militares, según datos del Ministerio de Defensa, y a dos agentes de la Policía Nacional que presentaron síntomas tras finalizar su despliegue en la ciudad autónoma y regresar a Madrid.
Ante la propagación de la afección, la AUGC ha informado de que el pasado 19 de agosto solicitó de manera formal la adopción de medidas urgentes de protección frente a riesgos biológicos. La organización profesional reclama la provisión de equipos de protección individual (EPI), protocolos específicos de actuación y planes de vacunación para los efectivos que operan en la zona desde el 30 de julio. Fuentes de la asociación han señalado que, tras sus requerimientos, ya ha comenzado la distribución de material preventivo entre las unidades.
En el ámbito castrense, el Ministerio de Defensa mantiene bajo seguimiento a los 24 militares afectados. Los protocolos sanitarios aplicados han conllevado la reubicación de estos efectivos en áreas diferenciadas del acuartelamiento habilitado con motivo de la crisis migratoria. La administración prevé que los soldados puedan retomar su actividad operativa en los próximos días, una vez disminuyan los efectos sintomáticos de la enfermedad.
Por otro lado, la situación en la Policía Nacional ha motivado la intervención del sindicato Jupol. La organización mayoritaria en el cuerpo ha instado a la Dirección General de la Policía a realizar exámenes médicos a todos los funcionarios desplazados a Ceuta. Esta petición surge tras el diagnóstico de dos agentes que comenzaron a manifestar erupciones cutáneas en el torso y el pecho durante su estancia en la ciudad, síntomas que se hicieron evidentes a su llegada a la capital.
La sarna es una afección provocada por un ácaro microscópico que se transmite, fundamentalmente, por el contacto directo y prolongado de piel con piel. Aunque el contagio a través de objetos, ropa o textiles es menos habitual, las organizaciones policiales y militares advierten que las condiciones del servicio y el uso compartido de espacios incrementan la exposición de los agentes ante este tipo de enfermedades infecciosas.


