El Proyecto de los 100 Genomas de Diatomeas revela la diversidad genética de las microalgas y su potencial biotecnológico
Un equipo internacional compuesto por más de cien científicos ha presentado los primeros resultados del Proyecto de los 100 Genomas de Diatomeas, el mayor estudio de secuenciación genómica de algas realizado hasta la fecha. La investigación, publicada en la revista científica PLOS Biology, analiza la relación entre la variabilidad genética de estas microalgas y su capacidad de adaptación a diversos ecosistemas, ofreciendo una visión global sobre su evolución y comportamiento.
Las diatomeas desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico global, siendo responsables de la producción del 20 % del oxígeno atmosférico y de una quinta parte de la fijación de carbono en el planeta. El estudio destaca que la diversidad genética de estos organismos es significativamente superior a lo previsto, lo que permite a las diatomeas colonizar casi todos los ambientes acuáticos, desde océanos hasta aguas dulces, y actuar como un regulador clave en el ciclo del carbono.
Thomas Mock, investigador de la Universidad de East Anglia y director de la investigación, ha señalado que el proyecto ha identificado un «pangénoma abierto» con un elevado número de variantes genéticas. Según las proyecciones del equipo científico, se espera que el número de familias de genes identificadas se duplique hasta alcanzar las 40.000 al concluir el estudio. Hasta el inicio de esta iniciativa, el conocimiento genético detallado de este grupo de algas se limitaba a apenas diez especies de las aproximadamente 100.000 que existen.
La relevancia del hallazgo trasciende la biología marina básica, abriendo nuevas vías para la biotecnología y la mitigación del cambio climático. Los investigadores apuntan que el conocimiento profundo de estos genomas facilitará el desarrollo de tecnologías para la captura de dióxido de carbono, la producción de biocombustibles más limpios y aplicaciones en el campo de la biomedicina, incluyendo el diseño de nuevos sensores y tratamientos médicos mediante ingeniería genética.
En el ámbito nacional, la investigación cuenta con la participación de la doctora Rosa Trobajo, del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA). El trabajo coordinado permitirá predecir con mayor exactitud cómo las alteraciones ambientales y la crisis climática afectarán a la biología de las diatomeas y, por extensión, a las redes alimentarias oceánicas de las que dependen la mayoría de las formas de vida marina.
El proyecto cuenta con el respaldo financiero y técnico del Joint Genome Institute (JGI) del Departamento de Energía de los Estados Unidos. Esta institución impulsa el estudio de las algas por su alto potencial en la producción de bioenergía. Los autores del informe subrayan que, aunque la tecnología de secuenciación ya está consolidada, el éxito de las futuras aplicaciones industriales y ambientales dependerá de la continuidad del apoyo financiero de gobiernos y sectores industriales a escala global.


