El PP critica la gestión fronteriza tras la desclasificación de los informes sobre la crisis de Ceuta
El portavoz nacional del Partido Popular, Borja Sémper, ha manifestado este jueves su «perplejidad» ante la gestión realizada por el Gobierno de Pedro Sánchez en relación con la entrada masiva de personas en Ceuta. Tras la reciente desclasificación de 40 documentos oficiales sobre aquellos sucesos, el dirigente de la oposición ha cuestionado la falta de medidas preventivas y ha defendido la existencia de opciones intermedias entre la desprotección de las fronteras y el uso de la fuerza.
En una entrevista concedida a Radio Nacional de España, Sémper ha subrayado que la actuación del Ejecutivo debió centrarse en un «trabajo previo» de coordinación con Marruecos y en garantizar una presencia policial «potente, fuerte y disuasoria». Según el portavoz popular, el mensaje proyectado por España durante la crisis y en los días posteriores sitúa al país en una «tercera división» internacional, debido a lo que considera una vulnerabilidad manifiesta de la soberanía territorial.
Crítica a la narrativa gubernamental
El representante del principal partido de la oposición ha rechazado lo que define como una «caricatura» por parte del Gobierno, al que acusa de sugerir que el Partido Popular optaría por soluciones extremas o militarizadas para resolver crisis migratorias. «Entre dejar las fronteras desprotegidas y pegar tiros, hay multitud de puntos intermedios», ha aseverado Sémper, apelando a la aplicación de la ley y al sentido común, sin renunciar a una «posición humanitaria».
Asimismo, Sémper ha expresado sus dudas sobre el hecho de que el Ejecutivo no tomara precauciones adicionales ante la posibilidad de una entrada de miles de personas. En su análisis, el portavoz ha puesto el foco en la desconfianza que, a su juicio, se ha generado sobre los servicios de información del Estado tras los argumentos esgrimidos por el propio Gobierno sobre la ausencia de alertas previas de un asalto de gran escala.
Relaciones con Marruecos
Respecto a la política exterior en caso de alcanzar La Moncloa, el Partido Popular ha confirmado que no romperá relaciones diplomáticas con el Reino de Marruecos. No obstante, Sémper ha avanzado que su formación exigirá un marco de relación «correcta» y no «subordinada». El objetivo, según ha detallado, es evitar que el país vecino utilice el flujo migratorio como un instrumento de presión política.
Finalmente, el dirigente popular ha recordado que cualquier estrategia diplomática debe contemplar la defensa firme de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, ante las recurrentes reclamaciones territoriales de Rabat. Esta postura se produce en un contexto de intenso debate parlamentario sobre la transparencia de los servicios de inteligencia y la responsabilidad política en la custodia de las fronteras terrestres en el norte de África.


